Celeiro retoca el palangre automático que reduce cuatro tripulantes a bordo

A MARIÑA

Quedan retoques, pero el sector pesquero de Celeiro está rozando lo que hasta ahora, después de numerosos fracasos, solo parecía una quimera. Si los pronósticos del Centro Tecnolóxico da Pesca de Celeiro (Cetpec) se cumplen, está a punto de conseguir desarrollar lo que será el primer sistema automático de palangre de fondo. Al 85% de las exigencias de esa pesquería ha respondido el prototipo probado en condiciones reales de pesca en los caladeros de Gran Sol. Aunque quedan aspectos por corregir, la experiencia ha despejado una de las grandes incógnitas y claves del proyecto de desarrollo, investigación e innovación: el sistema mecanizado es equiparable en capturas al artesanal.

Andrés Díaz, director del Cetpec, también confirmó que la automatización del palangre de fondo permitirá reducir las tripulaciones de los pincheiros de Gran Sol, como se conocen los pesqueros que emplean ese arte. Si ahora van entre catorce y dieciséis hombres en cada barco, con el aparejo mecanizado estiman que bastarían diez u once, aunque la dotación necesaria la determinarán el armador y las propias necesidades operativas de cada embarcación.

«Non se perciben diferencias» en la capacidad de pesca del método artesanal y el mecanizado, subrayó un comedidamente satisfecho Andrés Díaz, basándose en el contraste de las capturas obtenidas con cada uno de ellos en el mismo caladero.

Tras las primeras prácticas a bordo del Santiago Apóstol , el laboratorio flotante del sector pesquero celeirense, el prototipo de palangre automático fue probado en Gran Sol por el pesquero Mataleñas segundo . Desarrollado con «tecnoloxía base» de la empresa noruega Mustad, el Cetpec ha contribuido a la adaptación a esa pesquería.

El 15% que queda pendiente ya está en proceso de mejora. Se trata de conseguir una lanzadera «máis manexable e que se enrede menos» al largar lal línea de anzuelos y boyas que configuran un método de pesca cuyo caráter artesanal perdurará con esta mecanización. Entre otras razones, porque la distancia entre anzuelos será similar a la del sistema empleado desde siempre y, sobre todo, porque el cebo continuará insertándose a mano en los anzuelos.