El ladrillo se enfría en A Mariña

A MARIÑA

La costa de Lugo, paradigma del bum urbanístico gallego de los dos últimos años, también sufre los efectos de la recesión económica y la crisis inmobiliaria

29 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Antes poñías o letreiro na finca e antes de comezar a obra xa vendías pisos, pero agora hai que ir a buscar aos compradores a todos lados, a Madrid, León... onde sexa». Un constructor y propietario de una inmobiliaria de A Mariña que prefiere mantenerse en el anonimato sintetiza así una impresión generalizada. La costa lucense, paradigma del bum inmobiliario gallego en los últimos dos años, también sufre los efectos de la desaceleración económica.

El que el promotor no quiera identificarse no es casual. Casi todos prefieren figurar en un segundo plano por una razón, para que ni por casualidad se les pueda relacionar con alguno de los conflictos abiertos con la Dirección Xeral de Urbanismo. Porque con la intervención de la Xunta suspendiendo las normas subsidiarias de Barreiros y su decisión de solicitar la anulación de licencias de edificios en Barreiros, Foz y Cervo se empezó a fraguar una crisis en el sector inmobiliario que la coyuntura nacional (el desplome de la demanda y la subida de tipos de interés) consolidó.

Obras más lentas

«Eu creo que si baixou a venta de pisos. Os construtores din que si e o que noto é que se ralentizou o ritmo das obras. Parece que van máis lentas», señala Fuente Parga, alcalde de Barreiros.

La situación es pareja en toda la costa de Lugo, pero al entender del propietario de una inmobiliaria asentada en Ribadeo la intervención de la Xunta fue un golpe durísimo que noqueó a más de uno: «Por ejemplo, el efecto en Barreiros fue radical, por las noticias que se difundieron por todo el país. Eso el comprador lo sabe». A su entender los precios se mantiene, pero no descarta una rectificación a la baja. Opina así por lógica: «Si tienes una obra levantada y no vendes, ¿qué vas a hacer?».

«Vacas flacas»

Jesús Irigoyen, portavoz de la asociación provincial de empresarios de la construcción en A Mariña, reconoce que las ventas de pisos pasan por un momento difícil: «Mi opinión es que hemos pasado por una época de vacas gordas y ahora vienen las flacas. Si bajan los proyectos visados es porque no se venden pisos». A su entender, es difícil que los precios bajen más: «Eso no resolvería la crisis», dice y ante posibles suspicacias añade: «De momento no conozco casos de quiebras ni de suspensiones de pagos en empresas. Pero todo el mundo está haciendo sus cuentas y seguramente hay operaciones que se han deshecho».

Técnicas de venta

Lejos quedan los casos de grandes inmobiliarias, fundamentalmente de Madrid, que hacían reservas de plantas enteras de edificios. También las operaciones para revender cotizan a la baja mientras los carteles anunciando la venta de fincas y parcelas ya no son algo inhabitual.

Ahora se impone la prudencia y la imaginación. Hay empresas que, sin bajar los precios, complementan sus ofertas regalando plazas de garaje, cocinas amuebladas e incluso todo el mobiliario del piso, que instala una cadena nacional de grandes almacenes.