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  • Poner pausa al reloj

    Cronopatía: la obsesión por aprovechar el tiempo (y cómo combatirla)

    La fijación con ser más productivos no es nueva, pero la sociedad digital –las redes sociales de influencers y cryptobros– ha acelerado el proceso hasta convertirlo en una obsesión, que incluso tiene nombre: cronopatía. Igual hasta te identificas con los síntomas: incapaz de descansar, vives exprimiendo cada minuto y, al mismo tiempo, planificando las siguientes tareas para 'rendir al máximo'. Los psicólogos ya alertan de las consecuencias mentales y físicas de vivir obsesionados con sacarle el máximo provecho al tiempo. Te lo contamos.

  • Cada vez más ‘enfermos imaginarios’

    ¿Buscas síntomas y dolencias en Internet? Cuidado: puedes tener ‘cibercondría’

    Buscamos en Google hasta el más leve síntoma, monitorizamos nuestra salud a través del reloj y pedimos a ChatGPT que interprete nuestras radiografías. La constante exposición a la información a través de las nuevas tecnologías ha multiplicado la obsesión por autodiagnosticarse. Se llama 'cibercondría' y ha llenado las consultas de 'enfermos imaginarios'.

    Raquel Peláez | Imagen: Mekakushi |
  • Un método sencillo

    Aprende a respirar como un niño para vivir mejor (y dormir como un bebé)

    Nuevas técnicas enseñan a respirar para llenarnos de alegre vitalidad o para tranquilizarnos y dormir como los bebés. Ellos sí que respiran bien; nosotros también lo hacíamos, pero con los años hemos perdido esa habilidad. Te explicamos cómo recuperarla.

    María Corisco |
  • El poder de las hormonas

    Cinco síntomas que los endocrinos recomiendan no ignorar

    La endocrinología se ha convertido en una especialidad cada vez más demandada por los pacientes. Hipertensión, tiroides, menopausia, infertilidad o diabetes son algunas de las patologías que tratan estos especialistas, pero su ámbito se expande cada vez más porque el sistema endocrino influye en casi todas las funciones del cuerpo. Consultamos con los expertos algunos síntomas peligrosos que jamás deberíamos infravalorar.

    Raquel Peláez |