La negociación del traspaso de poderes saca a la luz los asuntos que más inquietan al presidente electo y por los que apremió a Touriño a acelerar la apertura del proceso
05 Apr 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Las trituradoras de papel aportan en el imaginario colectivo el punto de intriga del que carece el protocolario relevo en el poder. Con esas máquinas sucede lo mismo que con los camiones de mudanzas apostados en San Caetano, la incógnita está en lo que se llevan. Feijoo quiso abreviar desde la noche electoral este período transitorio que los Gobiernos salientes aprovechan para pasar la escoba. Su impaciencia por poner en marcha el traspaso de poderes y la áspera reacción de Touriño volvió a retratar la falta de sintonía que los distanció durante toda la pasada legislatura, hasta el encuentro del viernes en Monte Pío en el que desbrozaron el camino para que avance el relevo. Estos son los asuntos que tanta prisa metían a Feijoo y que la comisión volverá a tratar el martes. Como en el 2005, algunos papeles de los solicitados estarán pendientes cuando el día 18 desfile por el Obradoiro.