La Voz de Galicia

La última marea de Mauritania

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Consternación por la exclusión de los cefalopoderos de su caladero

08 Aug 2012. Actualizado a las 07:00 h.

De casi vacío a lleno absoluto. De apenas un barco en la rada a no quedar apenas sitio para otro más. El regreso a Marín ayer de ocho cefalopoderos que faenaban en Mauritania supuso un cambio sustancial en la imagen del puerto pesquero. Hoy se espera la arribada de los últimos que se dirigían hacia la costa gallega. Esta semana, las coias, los equipos de descarga de los barcos, estarán ocupadas a pleno rendimiento. En los frigoríficos, la actividad será un constante trasiego de personas, máquinas y mercancías.

La otra cara de la moneda es que toda esta vitalidad y carga de trabajo es un espejismo. La realidad es que la flota de Mauritania está descargando su última marea y después solo le queda esperar, pendiente de que la UE recapacite y acepte modificar el acuerdo pesquero que excluyó a los cefalopoderos, algo muy difícil de lograr. Sin nuevo acuerdo, la esperanza se desvanecerá: 24 barcos -12 amarrados en Marín- se pudrirán en el muelle y varios cientos de familias de la comarca se quedarán sin trabajo y muchas sin ingresos.

Patrón de un cefalopodero desde 1992, Hipólito Castro es uno de los afectados. Ayer, mientras supervisaba en Pesmar la carga de su barco, el Iván Nores, Castro no ocultaba su decepción con las autoridades y el difícil futuro que afrontan él y su tripulación. «¿Onde imos ir a comer? De aquí, no meu barco, xa somos dez persoas. E se sumamos cantos somos en todos os barcos, iso é moitísima xente», recalcó.

Argumentos sin sentido

Según este experimentado patrón, los argumentos de la comisaria europea de Pesca y del negociador de la UE con Mauritania no tienen sentido. Ambos aseguraron que se excluyó a los cefalopoderos para evitar la sobrepesca. Una explicación que hace explotar a este marino. Con sorna gallega, Castro es incisivo: «Teñen toda a razón do mundo. Por iso nos sacaron do caladoiro aos cefalopodeiros españois e deixaron entrar a máis de cen chinos e outros 50 peláxicos máis. É un argumento dunha lóxica incontestable».

Este patrón precisó que en el caladero magrebí hay abundante pulpo. Justificó este hecho con lo ocurrido en esta última campaña. «Nesta marea recollimos moi pouco peixe de escama, ata o 95 % era polbo. E coma nós os demais barcos».

Manuel Nores, propietario de cinco barcos de Mauritania, está desolado ante la perspectiva de tener que despedir empleados. «Personalmente dóeme porque se trata de xente de moito tempo comigo e que me axudaron a levar a empresa para riba. A inxustiza máis grande é que nos botan a nós para meter uns 230 barcos chinos». Nores lo tiene claro: «Que me dean caladoiros, que eu non quero subvencións».


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