La cantina de O Seixo, un secreto de la ría de Ferrol con cenas de lujo por 13 euros: «Trabajo desde los 15 años»
Ferrol ciudad
Quique Varela, histórico de la hostelería, pertenece a la cantera de O Cabazo y llevó O Candil diez años; ahora celebra su sexto aniversario con el local de la Sociedade de Amigos da Paisaxe Galega
15 Feb 2025. Actualizado a las 00:02 h.
Al principio, lo conocían como Quique Cabazo. Después arrasó como Quique Candil. Y desde hace seis años comanda una cantina que es un secreto y un tesoro a la vez, en el corazón de la ría de Ferrol. En O Seixo (Mugardos), en la mítica sede de la Sociedade de Amigos da Paisaxe Galega, el local social cuenta con este bar y restaurante que celebra su sexto aniversario. Aquí comidas y cenas se preparan por encargas, con precios tan módicos como «ocho euros un picoteo de tortilla, croquetas y otros acompañantes; o 13 euros ya cenando de lujo; dos euros la caña o 1,3 el café». Al frente se encuentra José Enrique Varela, de 55 años: «Yo trabajo en la hostelería desde los 15 años, soy primo de los de O Cabazo donde estuve toda la vida y después llevé O Candil durante diez».
Hace seis años, como vecino de Mugardos decidió «hacer patria y trabajar a 20 metros de mi casa, soy directivo de esta sociedad y cogí las riendas de la cantina montada en 1982». Para el aniversario que se celebra el domingo se aguardan 200 personas a las 13.30. Por 15 euros cada una (con descuentos para los socios), comerán ensaladilla, callos, costilla, cordero y varios postres. Actuarán Malditos Pendejos y aún hay plazas, se sorteará una gran cesta de entroido: con cachola, orejas, grelos, cervezas, productos para filloas, lacón, patatas, vino, café...
Las cantinas tienen un funcionamiento distinto a los mesones: para encargar comidas y cenas hay que avisar con dos días de antelación, aunque siempre se pueden tomar pinchos sin reserva; y los precios son imbatibles.
Conocidísimo como cocinero, Quique admite que «mis platos son tradicionales, de guisos a carne asada; lo mítico de sopa, callos y carne asada, que se tomaba en las bodas». Y añade que «al final estamos volviendo a ese tipo de cocina y no me parece mal, también pescados bien preparados y siempre con precios económicos, nuestras cañas figuran entre las más baratas de la ría».
A mayores de las encargas, todos los días se puede disfrutar de tortilla, calamares, croquetas y ensaladas; «y con esto puedes comer con ocho euros por persona, porque insisto en que las ventajas de las cantinas son los precios». En el salón de actos, se alinean en blanco y negro las fotos antiguas de los presidentes de la Sociedade de Amigos da Paisaxe Galega a lo largo del siglo XX (que actualmente tiene 300 socios). Aquí se celebran numerosos cumpleaños y aniversarios o festejos de moteros, los socios gratis y los no socios con una cuota.
Admite Quique que «nací en O Cabazo, empecé a trabajar con 15 años y de vacaciones como mucho me fui una vez a Valencia; llevo toda la vida currando y estoy encantado de apoyar a los locales sociales, son el alma de los pueblos». Su mujer Maribel López también trabaja de cocinera en otra empresa, y antes estuvo en O Cabazo y otros mesones. Y para este mugardés «lo mejor del sector es la buena gente que encuentras, hay más cosas buenas que malas, y me encanta cocinar».