Calma, y lavado de manos

Federico Martinón TRIBUNA

SOCIEDAD

Que nadie se asuste. Al enterovirus D68 lo esperábamos hace tiempo, ya avisábamos hace un par de años durante la 5.ª edición del TiPICO (www.tipicosantiago.com), y desde entonces trabajamos en algunos proyectos internacionales que buscan mejorar la detección y manejo de este patógeno, cada vez más molesto (o mejor conocido), y que ya no es una novedad científica. El enterovirus en general es la causa más habitual de la meningitis vírica o benigna (por comparación con la bacteriana, no porque esté totalmente exenta de complicaciones). Estos virus cursan habitualmente con síntomas gastrointestinales, es decir, vómito y diarrea, y en algunos casos dan lugar a síntomas neurológicos compatibles con una meningitis o una meningoencefalitis, que habitualmente tienen un curso benigno y autolimitado, pero pueden excepcionalmente ser graves. En todo caso generan asistencias médicas, ingresos hospitalarios, y sin duda, ansiedad y preocupación en el entorno del paciente. Los enterovirus cursan con frecuencia con brotes, como ahora ocurre en Cataluña con el D68, o como ocurrió en Santiago con el echovirus 6 el invierno pasado. Ya les adelanto que habitualmente no se hace ninguna prueba específica de forma rutinaria para su diagnóstico, es decir, que no esperen que el pediatra les confirme si su hijo tiene o no un enterovirus.

Si les preocupa, laven con frecuencia las manos de sus hijos (y lávenselas ustedes también). Evitarán esta, y otras muchas enfermedades. Si quieren ayudar aún más, y que no haya brotes, no lleven a su hijo al colegio o a la guardería estando enfermos (ni aunque disimulen la fiebre con el antitérmico).