Los trabajadores afirman que no se entendería que el Ministerio de Industria no apostara por el astillero cuando, pese al concurso, la armadora noruega Rieber sigue haciéndolo
03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los trabajadores del naval aprovecharon ayer una comparecencia del comité de empresa de Vulcano para escenificar su particular Fuenteovejuna, conscientes de que solo unidos serán capaces de salir de la difícil situación por la que atraviesa el sector. «Entre todos formamos en la ría un astillero grande que nos permite competir con cualquiera. Si vamos juntos no nos harán sombra ni chinos, ni coreanos, ni indios», afirmó el presidente del comité del astillero, Antonio Fernández Vidal.
Consideran los representantes de los trabajadores que la viabilidad de Vulcano depende del Ministerio de Industria. En ese sentido, piden a Pymar su adhesión al convenio de acreedores. Están convencidos de que si no lo hace, la empresa estará condenada al cierre. «Industria tiene que tener el valor suficiente para decir que sí», dijo Fernández Vidal. En la misma línea, el portavoz de UGT, Enrique Castelain, pidió «que tenga en mente la poder que tiene el sector en la comarca».
Conscientes de que la reunión del Consejo, prevista para el día 10, va a ser decisiva, han remitido una carta al presidente de Pymar, Álvaro Platero, solicitando una cita previa. «No nos parece correcto hablar de los trabajadores sin escucharlos».
Afirman que los profesionales del sector en general y de Vulcano en particular no pueden ser las víctimas, cuando el único pecado que han cometido ha sido «demostrar sobradamente nuestra capacidad para construir los buques más complejos del mundo».
Recordaron que en su día nadie daba un duro, Administración incluida, por la botadura del símico 533. «Fueron muchos los que nos tacharon de locos. Aseguraban que no seríamos capaces de hacerlo. Pero fuimos. Y ahora también lo seremos sin nos dejan», afirmó Fernández Vidal.
Jorge Montezano, portavoz de la CIG recordó que el naval representa el 30% del PIB vigués y que, «junto con Citroën es el motor de la ciudad». Coincidió con Ramón Sarmiento (CC. OO.) en señalar que el día 10 «nos jugamos mucho más que la aprobación del convenio de Vulcano. Está en juego la recuperación económica de esta ciudad». Por eso, piden que no solo se reme desde el Concello de Vigo, sino que se impliquen también los de O Morrazo, Val Miñor y Louriña, municipios que aportan un alto porcentaje de la cualificada mano de obra, sobre todo de la industria auxiliar.
Concluyeron afirmando que no se entendería que mientras en Noruega se apuesta por Vulcano, Industria no apoyara sus demandas. Explicaron que la armadora Rieber no ha perdido la esperanza de que termine de construirse en Vigo el barco que dejó a medias Juliana en Gijón y que ahora está en piezas. Rieber mantiene contactos periódicos con Vulcano para interesarse por su situación.