Para la gestión del futuro centro de acogida el gobierno de Caballero eligió antes de las municipales de mayo a la empresa Emaús de manera directa y sin concurso alguno. Debido a ello, un informe de la asesoría municipal consideraba entonces que no existían razones que justificaran una elección directa.
El análisis jurídico realizado por un técnico municipal echaba en falta «no expediente unha acabada xustificación das razóns de interés público que determinan a conveniencia da subscrición deste convenio singular, prescindindo da concurrencia pública, xustificación acabada que deberá incorporarse ao expediente».
Esto decía el técnico hace unos meses, pese a lo cual el alcalde llevó el expediente a la junta de gobierno local el viernes pasado sin novedad alguna. En otras palabras, que Emaús figura igualmente como gestora del albergue sin aclarar los motivos por los que no se llevó a cabo un concurso público abierto a la libre concurrencia.
Fuentes municipales expresaban ayer su sorpresa por esta decisión, que también fue criticada por la oposición. Según Marián García (PP), «el alcalde ha privatizado el albergue y hurta su gestión a la libre competencia. Ha rechazado buscar la oferta más ventajosa». Considera incluso que «se ha saltado la ley a la torera, la de contratación y también la de transparencia y buenas prácticas»