El fin de semana se saldó en Mos con una persona detenida y dos guardias civiles heridos en una pelea multitudinaria. Los incidentes se registraron en uno de los bares de la parroquia de Puxeiros, una zona muy concurrida durante los fines de semana y en la que ya se registraron más incidentes en el pasado. Según parece, algunos de los presentes iniciaron una pelea que fue empeorando hasta alertar a los vecinos de la zona y al resto de la clientela, por lo que llamaron a la patrulla de la Benemérita que cubre la zona durante las noches.
Cuando se presentaron en el lugar, según relataron los testigos, los agentes lograron separar a los afectados. Sin embargo, tras disolver la pelea, algunos acudieron a otro establecimiento de la zona, donde volvieron a encontrarse. Aquí de nuevo se repitió la escena, por lo que fue necesaria la intervención de los guardias. En este caso, antes de lograr que las personas que se peleaban lograran separarse, los agentes terminaron heridos. Pese a no ser de carácter grave, ambos tuvieron que ser atendidos por daños en las extremidades y están de baja laboral, uno de ellos por una fractura en una de sus muñecas. El joven implicado en la batalla que resultó detenido es J.G.Y. y pasará a disposición judicial en las próximas horas mientras el juzgado de guardia instruye las diligencias del caso.
Precedentes
Esta no es la primera vez que una pelea nocturna en Mos se salda con agentes heridos y vecinos en los calabozos. En el verano del 2009 un enfrentamiento de grandes dimensiones en el entorno de una de las discotecas de referencia en la parroquia de Sanguiñeda acabó con cuatro guardias con daños y dos jóvenes detenidos. En aquella ocasión, todo comenzó con una reyerta en la que estaba implicado un menor. Cuando la Guardia Civil se presentó en la zona, fue recibida con pedradas y botellazos, por lo que tuvieron que solicitar refuerzos al cuartel del municipio de O Porriño. En aquel enfrentamiento estuvieron implicadas unas 40 personas, aunque tan solo dos resultaron detenidas e imputadas por un delito de agresión contra un agente de la autoridad. Alguno de los agentes implicados que resultaron heridos tuvo que solicitar la baja laboral por las agresiones sufridas.