Cangas pierde una subvención por no contestar en plazo a la Xunta

J. Santos CANGAS/LA VOZ.

VIGO

La ayuda, de 89.763 euros, era para acondicionar la pista de acceso a la playa de Melide

12 nov 2010 . Actualizado a las 12:01 h.

La Consellería de Medio Rural denegó al Concello de Cangas una subvención ya acordada en el 2009 y reiterada en febrero de este año porque el gobierno contestó a un requerimiento «fóra de plazo».

Se trata de una ayuda tramitada por la citada consellería procedente del Fondo Europeo de Desenvolvemento Rural por un importe de 89.763 euros. El compromiso procedía del gobierno bipartito de la Xunta que, posteriormente, ya con el PP al frente del Gobierno gallego, se plasmó en un convenio de cooperación que la alcaldesa y el conselleiro Samuel Juárez firmaron el 25 de febrero de este año en Mos, cuando se repartieron varias ayudas a distintos concellos con cargo al Programa Estratéxico de Infraestructuras no Medio Rural.

El destino del dinero era la mejora de la pista que une Donón con la playa de Melide y la desviación hacia el aparcamiento existente.

La concejala canguesa de Turismo, Merche Giráldez, afirma que la única notificación que llegó al Concello fue para de remitir a la Xunta la autorización de los propietarios de la pista en cuestión, los comuneros de O Hío. Asegura que se hizo a finales del 2009. «A ver se pasou como cos terreos do centro de saúde de O Hío, que enviaron o requerimento a Caldas», dice la edil.

El Concello, ante el retraso en la adjudicación de las obras, decidió acondicionar con sus propios medios la pista, si bien con un coste más modesto. La citada concejala afirma que no tiene conocimiento de que la subvención haya sido denegada.

El portavoz del PP cangués, que sí estaba al tanto de lo sucedido, acusa al gobierno local de «pasotismo».

La directiva de la comunidad de montes de O Hío no puso objeciones a autorizar la intervención.

Entre las condiciones recogidas en el convenio está la obligación del Concello de poner a disposición de Medio Rural los terrenos necesarios libres de cargas y gravámenes, así como todos los permisos para ejecutar las obras.

La consellería le obligaba también a renunciar a cualquier tipo de tributo, a asumir la explotación y el mantenimiento de la pista una vez recepcionada la obra y a no introducir ninguna modificación «importante» desde la entrega hasta pasados cinco años.

Como causas de la ruptura del convenio se citan la renuncia de cualquiera de las partes, lo que podría dar pie a indemnización, el incumpliendo de alguna de las cláusulas, o la imposibilidad de hacer la obra.