Las actuaciones arbitrales vuelven a ser tema debate una temporada más cuando apenas se han disputado dos partidos oficiales. Si ante el Barcelona B, el Celta reclamó dos penaltis sobre De Lucas, el primero bastante claro, ante el Alcorcón las quejas aumentaron de manera considerable.
El primero que se quejó de los sucedido en el estadio de Santo Domingo fue el técnico nada más finalizar el partido. «Me gustaría tener en Liga y en casa la misma predisposición de pitar que tuvo este arbitro porque al final diría que estuvo extraordinario», señaló con ironía el catalán.
Entre los jugadores, el más critico hasta el momento ha sido Joan Tomás, quién ayer en rueda prensa se mostró indignado con la actuación del tinerfeño Trujillo Suárez. «El arbitro nos pitó un penalti inexistente, en cambio a favor no nos pitó ninguna pena máxima cuando el penalti a Papadopoulos fue clarísimo. Luego nos expulsa a dos jugadores cuando ellos dieron más patadas. Por todo ello, sentimos mucha impotencia con el arbitraje», indicó el delantero.
El propio Joan Tomas sufrió la dureza de los jugadores del Alcorcón, ya que en la primera parle dieron un golpe en la nariz que le provocó un traumatismo nasal. «Me salió bastante sangre y creo que hubiese podido continuar en la segunda mitad. Tengo una pequeña contusión, pero espero estar para el domingo», señaló.
Pese a la eliminación copera ante el Alcorcón, el delantero catalán cree que realizaron un buen encuentro. «Debemos estar orgullosos del partido que hicimos, aunque hay que corregir los errores defensivos para que no se repitan. Moralmente ganamos en confianza y en Soria podemos sacar un buen resultado, afirmó Joan Tomás
Respecto al partido del domingo contra el Numancia, el delantero cree que será un duelo parejo por la necesidad de puntuar de los domingos.
Otra vez Piñeiro Crespo
En medio de la polémica por las actuaciones arbitrales, el partido del domingo en Soria será dirigido por un colegiado de infausto recuerdo, José Ramón Piñeiro Crespo. El arbitro asturiano saltó a la fama por falsear el acta del partido de la pasada campaña entre el Celta y el Albacete, en el que Notario y Trashorras se dieron sendos puñetazos en el túnel de vestuarios una vez finalizado el encuentro. El colegiado no vio la acción, pero en el acta escribió que los dos jugadores implicados fueron el guardameta y Catalá, que en ningún momento participó en la pelea. Por este motivo, el central fue sancionado por cuatro partidos.