La pesadilla nocturna de un debutante

V. López VIGO/LA VOZ.

VIGO

Víctor Fernández, lateral del filial, fue expulsado en su estreno con el Celta y propició el gol del triunfo del Alcorcón

03 sep 2010 . Actualizado a las 11:55 h.

Víctor Fernández (Santander, 1987) llegó este verano al Celta procedente del Valencia. Tras realizar una excelente pretemporada, Paco Herrera anunció que se quedaba en el primer equipo aunque mantendría su ficha en el filial. El pasado domingo en el primer partido del Celta B en Badajoz marcó el primer gol de la temporada, y asistió en un par de ellos más. Con esta corriente positiva llegó el día de su debut con el primer equipo. En Alcorcón el pasado miércoles toda esa dulzura se convirtió en amargor para el joven cántabro.

Un error suyo en un choque con el meta Yoel, propició el tanto de la victoria madrileña y la eliminación copera celeste. Por si el revés no bastase, el paquete de desgracias le incluyó un viaje en autocar, y la llegada a Vigo después de las siete de la mañana. Al levantarse, su rabia seguía intacta. «Entre la derrota y el largo viaje ha sido un palizón. Si llegamos a ganar todo se hubiese transformado, pero un par de fallos nos costaron las eliminación cuando a falta de un minuto teníamos la eliminatoria resuelta».

A la hora de buscar justificaciones ni siquiera como otros de sus compañeros repara en el arbitraje de Trujillo Suárez. «El error del penalti en el último minuto de la primera parte fue un error grande porque no hay ningún contacto ni nada, pero tampoco podemos empatar el partido por un fallo, y en el tercer gol lo mismo. Es una falta de entendimiento mía con Yoel y nos costó el 3-2». Al relatar esa jugada desgraciada se queda con la mala fortuna que reinó en toda la acción. «La mala suerte de chocarnos, que llegue el centro, y que le caiga el balón al único jugador que estaba en el área. El césped estaba impracticable, que no es excusa, pero todo se puso en contra cuando nadie podía creer que se nos fuese el partido». El choque es de dos, el portero debió pedirle la pelota, el defensa asume la culpa. «No escucho a Yoel que viene. Tuvimos la desgracia de chocar. Es un fallo que tuve. El fútbol te da alegrías y poco después un batacazo. Hay que aprender de los errores».

Para Víctor Fernández lo vivido en el campo de Santo Domingo no fue el estreno soñado, pero sigue creyendo en sus posibilidades en el Celta. «No es el debut que esperaba ni mucho menos por el fallo del gol y por la expulsión. En el fútbol hay que ser fuerte. Después del partido lo pasé un poco mal pero hay que tener la mente fría y levantarse. Esto ya pasó y estoy seguro de que no podemos tener tanta mala suerte seguida». Uno de los que debió entender el desconsuelo de su equipo fue el propio Herrera que «nos animó y nos dijo que esto es una cosa para aprender más, y que debíamos pensar ya en el siguiente encuentro en Soria».

Sin buscar excusas

El lateral zurdo tenía fácil el razonamiento de lo sucedido. Una defensa con jugadores que no han actuado juntos, falta de rodaje..., sin embargo no quiso buscar ninguna excusa de este tipo. «En la pretemporada habíamos jugado juntos. No hay que darle más vueltas. Creo que hemos tenido tiempo para conocernos y el partido lo aguantamos bien pero en dos fallos nos llegaron dos goles». Tampoco se amparó en aquello de que con un torneo menos se centrarán en la Liga ya que a su juicio «nunca es una buena noticia quedarse fuera de la Copa porque al club le viene bien, pero hay que tratar de buscar las cosas positivas».

Tan solo se detuvo en dos apartados, los que confirman que mantenía su desazón por lo sucedido. Por un lado afirmó que «nuestro juego no fue tan vistoso como el del primer día ante el Barcelona B pero debimos haber ganado», y por otro se refirió al árbitro pero solo para aclarar que «no te dejan explicarte ni mucho menos. El asistente no dijo nada, creo que ni sabía de quien era el penalti».