De la guitarra clásica al sintetizador

David Suárez Alonso
David Suárez VIGO/LA VOZ.

VIGO

Dos profesores de conservatorio sorprenden con una propuesta que no tiene nada que ver con su trabajo

20 ago 2010 . Actualizado a las 12:37 h.

De día profesores de guitarra clásica y de noche electrónica. Bruno Murmura y Iago Reigosa, los componentes de Milknaut, aprovechan la disciplina de la formación del conservatorio para sacar adelante un sonido muy influenciado por la música de los 80. Muchos de sus alumnos probablemente no se los imaginen entre sintetizadores o probando voces robóticas pero así es y gracias a Milknaut se han recorrido los escenarios de media Galicia. «No es que lo ocultemos pero son facetas diferentes que no tienen nada que ver», explican.

La idea surgió después de que Bruno comenzase hace unos años a componer letras y se plantease montar un grupo para poder tocarlas en directo. Nació la banda Murmura en el que ya tocaba Iago pero que no consiguió cuajar. «Teníamos muchísimo material y dependíamos del ordenador lo que complicaba mucho las cosas», reconoce Bruno.

Cuando le volvió a entrar el gusanillo se esforzó en simplificar el planteamiento para que pudiesen defenderlo dos personas en directo. Lo lograron. Iago se encarga de la parte analógica y de los efectos robóticos, mientras que Bruno además de las voces se encarga de los elementos electrónicos.

Grabación

En dos años han conseguido cuajar el funcionamiento del grupo y algo que no tiene precio. «En los últimos conciertos empezamos a disfrutar mientras tocamos, algo que llevábamos mucho tiempo deseando». El siguiente paso es finalizar su primer EP. Este verano pretenden completar la grabación que iniciaron hace ya unos meses en los estudios que Hans Krüger tiene en Navarra. «Fuimos nosotros los que elegimos grabar allí porque por el estudio habían pasado grupos como Delorean y tienen varios sintetizadores de los setenta», explican los componentes del dúo.

Sus canciones son generalmente en inglés pero hay una de ellas que es especialmente políglota. La letra de Siebenland está la mitad en francés y la otra parte en alemán. «Mi madre es francesa y siempre me ha gustado la sonoridad del alemán», explica Bruno. La letra la compuso originalmente en francés y después la tradujo al alemán con la ayuda de una amiga. «Sé como se pronuncian las letras en alemán pero nada más».