Sus sketches caseros se han convertido en un fenómeno en Internet y ha conseguido dos premios en Curtas na Rede
14 may 2010 . Actualizado a las 14:49 h.Una cámara de fotos con función de vídeo. Es todo lo que ha necesitado el vigués Andrés Cameselle para convertirse en uno de los usuarios más productivos de Youtube con más de cuatrocientos vídeos subidos y cerca de 640.000 visitas. Andressolo, como se hace llamar, no sabe lo que es un guión y aprendió hace unos días lo que significa la palabra racord pero puede presumir de haber sido premiado en dos ediciones de Curtas da Rede.
Todo lo que se puede ver en el canal de Youtube de Andressolo es fruto de la improvisación. Sus monólogos, discursos e imitaciones le surgen espontáneamente y se graba esté donde esté. En la playa, en el salón de casa, en un bosque cercano y en la cocina de su piso de Londres, donde residió este vigués. Eso sí, cuando no hay nadie delante. Su propio nombre lo dice: Andrés solo.
Ha grabado más de 5.000 escenas aunque en Internet solo ha colgado un 8%. «No los cuelgo todos porque no me acaban de convencer. También es cierto que mi criterio a veces difiere mucho del de la gente que visita mi canal», reconoce Andrés. De hecho, uno de los cortometrajes que premiaron en Curtas na Rede no es de los que más le gusta.
Personajes
Con unas gafas de sol, una gorra, un abrigo y un jersey con capucha, Andrés ha creado ya un buen número de personajes. Desde el facha que tiene un concepto diferente de lo que es una marea negra hasta el rapero que defiende a muerte su barrio. Eso sí, ninguno ha conseguido superar el éxito del hombre ultra gallego, un personaje capaz de defender el cambio climático por sus ventajas para el verano gallego o promover el Frente de Libertazón do Grelo para luchar contra la invasión de la espinaca, el calabacín y el puerro.
Su mente no para de crear. Compagina sus cutrecortos con la música y la fotografía. La creatividad ha cubierto el vacío que ha dejado su dedicación a la lucha por los derechos de los animales. Fue uno de los fundadores de Rights for Animals y estuvo a punto de participar en Washington en una de las conferencias más importantes en la materia. Pero decidió no ir y abandonar la primera línea del activismo.
La constancia no es su fuerte. Ni en sus ocupaciones ni en su estado de ánimo. Andrés padece trastorno bipolar, aunque muchos cuando se lo dice no se lo acaban de creer. «Si ves mis vídeos parece que estoy siempre de cachondeo». Pero en realidad un día se puede levantar con una depresión de caballo y al día siguiente estar bien. Mantener su mente ocupada le sirve como terapia. «Por eso aunque hago muchas cosas casi no las promociono. Publicitar lo que hago no me mantiene plenamente concentrado y me empiezan a entrar pensamientos negativos», confiesa Andrés.