«Le comunicamos que su contrato temporal bajo la modalidad de obra o servicio ha finalizado»

La Voz

VIGO

Probablemente, la única diferencia entre una carta de Citroën comunicando a un trabajador el final de sus servicios y la remitida por cualquier otra empresa por las mismas circunstancias tan solo se diferencian en el membrete. El contenido es, en todos los casos, tan aséptico como impersonal.

Numerosos empleados eventuales de la factoría viguesa (hasta hacer una suma de 800) reciben estos días un documento como el que aparece en la imagen. En él, la dirección de Recursos Humanos utiliza el formalismo de «muy señor nuestro» para informa al receptor de que la fecha de vencimiento del contrato, tal y como estipula la Ley. En la carta, la empresa también notifica al empleado que le corresponde una liquidación por el tiempo trabajado. Al pie del texto firma la Dirección de Relaciones Sociales y Humanas de Peugeot Citroën Automóviles España, el nombre corporativo de la fábrica viguesa.

El documento viaja estos días en los bolsillos de los uniformes de numerosos empleados, la mayoría de ellos muy jóvenes, que ya no tendrán oportunidad de renovar el contrato. Abril del 2010 se ha convertido en el mes más difícil para el empleo en la planta, para encajar la fuerte caída de la producción en la línea del C4 Picasso. Solo en diciembre del 2008 la plantilla eventual había sufrido un recorte prácticamente igual de efectivos, como consecuencia de la supresión del turno de noche de la misma línea. En aquella ocasión, los 900 temporales ya no se incorporaron en enero del 2009, un año que en teoría iba a ser el más duro de la crisis y que, finalmente, ha tenido un menor impacto sobre producción y empleo de lo esperado. Pese a los nuevos proyectos, el 2010 no mejorará las cifras del 2009.