La Xunta se ha encontrado con la sorpresa de que los 126 millones de euros que aportará para la construcción de la nueva depuradora del Lagares (de un total de 238) deben elevarse en otros 40 más. En una reunión celebrada en la Gerencia de Urbanismo de Vigo en la mañana de ayer el Ministerio de Medio Ambiente, con el respaldo del Concello, traspasaron al Gobierno autonómico la obligación de sufragar el IVA de la totalidad del proyecto.
La petición pilló por sorpresa al representante de Augas de Galicia y dejó en el aire una rápida adjudicación del proyecto. De hecho, horas después fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, a cuyo cargo está Agustín Hernández, calificaban lo ocurrido como «encerrona y tomadura de pelo».
A juicio de este portavoz autorizado «se ha producido una ocultación deliberada de este hecho y debían haberlo advertido». Entiende la consellería que «el proyecto de la depuradora parece una carrera de obstáculos; cada vez que se resuelve un problema surge otro».
Alude a lo ocurrido en los últimos meses con la financiación y posteriormente con el pago de la acometida eléctrica. La actual Xunta puso sobre la mesa problemas económicos, lo que encrespó a los otros dos socios. Finalmente se llegó a una solución consistente en que la consellería pagaría su parte en varias anualidades, haciéndose cargo de los correspondientes intereses.
Cuando este asunto estaba resuelto el alcalde vigués rechazó de plano realizar pago alguno, limitando su aportación a los terrenos donde se va a construir. Aunque en el proyecto de convenio que hace un año elaboró el Ministerio figuraba esta obligación Caballero se mantuvo en sus trece. Finalmente se llegó a la solución de que la acometida eléctrica, unos ocho millones de euros, se pagaría con la previsible rebaja que sufrirá el proyecto en la fase de licitación. Solucionado este conflicto, en estos momentos se discutían los términos del convenio para fijar una fecha, aunque las tres partes daban por cerrada la fase de las tensiones.
En cualquier caso, la Xunta aportó ayer una posible salida para desbloquear el enésimo desacuerdo: aceptaría pagar el IVA si se encarga de licitarla (previo traspaso por parte del Ministerio de los fondos europeos) y posteriormente la instalación queda a su cargo y se responsabiliza de la gestión. «No vamos a pagar el IVA y al día siguiente traspasar la instalación al Concello para que la gestione. Eso carece de sentido y ya se lo hemos hecho saber al Ministerio y al Concello». En estas condiciones el bloqueo temporal del proyecto parece asegurado.