«Fuimos a cocer el pulpo a Segovia para una boda de 300 personas»

Xulio Vázquez

VIGO

Dicen que los pulpos son los invertebrados más inteligentes del mundo. Biólogos gallegos han descubierto que tienen paternidad múltiple, porque las crías pueden ser de hasta cuatro padres diferentes. Quizá no sea tan extraño, por algo cuentan con ocho brazos o tentáculos. Sin embargo, a Dolores «Loli» Lorenzo Fernández (51 años) le basta con una sola receta para servir este preciado manjar. Es pulpeira y lo prepara estilo feria. Aunque, a veces, lo acompaña con patatas. Lo hace tan bien que incluso la reclaman de fuera de Galicia para fiestas y banquetes. -¿No será de Arcos (O Carballiño? -Soy de cerca. Nací en Cenlle (Ribadavia). Pero ya llevo muchos años viviendo en Vigo, tras haberme casado con un vigués. Primero aprendí yo el oficio y luego se lo enseñé a mi marido. También me acompaña cuando viajamos. -¿La clave del éxito? -Lo más importante es la calidad del producto y el cariño con que se hace. -¿Cómo les contactan? -Nosotros cocemos el pulpo en algunos bares de Vigo y vamos a romerías. Los miércoles lo hacemos en la Cafetería Equix, en el 3 de Pizarro. Dejamos tarjetas y, en el verano, cuando vienen turistas, también se las damos. Luego nos suelen llamar cuando nos necesitan. Ya llevamos ocho años. -¿A qué lugares fueron? -Fuimos a cocer el pulpo a Segovia para una boda de 300 personas. Consumieron 160 kilos. La novia era madrileña y el novio, gallego. Quisieron hacer el banquete en tierra de nadie. También viajamos a San Sebastián para un bautizo. En Navidad estuvimos por Asturias, con mucha nieve y nos dijeron que la habíamos llevado nosotros. Solemos estar una semana. -¿Cómo hacen los viajes? -Vamos en una furgoneta. Llevamos el pulpo, el caldero y el agua, incluso pan de Cea. -¿Cuánto cobran por ración? -Sobre 7 euros, dependiendo del número de comensales.