La galiña de Mos llega hasta la cocina

L.Míguez

VIGO

Cinco criadores inician contactos con restauradores en Galicia y Madrid, ahora que ya no está en peligro de extinción

05 feb 2010 . Actualizado a las 11:11 h.

Durante años estuvo relegada al corral. Comer y criar para que la especie, la única autóctona de Galicia, no se perdiera. Ahora, con su fama extendida por todo el territorio y en continuo crecimiento, la galiña de Mos llega a la cocina. El paso lo han dado cinco criadores del municipio pontevedrés, que están iniciando contactos con restauradores de la comunidad y de Madrid para poner sobre el plato este manjar.

«As pitas ideales para comercializar son as que teñen entre cinco e seis meses, cando pesan sobre dous quilos. O comercio dos galos xa é normal, fai tempo que se poden cociñar», recuerda Manuel Rodríguez, Ivo, que forma parte de Avimos, la asociación de avicultores de la raza.

Dentro de la agrupación, los interesados en dar este último paso han formado otra de productores artesanales, que espera en los próximos meses colocar el producto en restaurantes especializados. Claro que antes deben solicitar los permisos de la administración necesarios para matar a los animales en condiciones garantizadas.

«Temos que atopar un punto intermedio entre as licenzas para autoconsumo, que só chegan aos 240 quilos, e as dos grandes productores. Como se trata dunha medida novidosa e útil para o rural, trataremos de ter axudas da Unión Europea», recuerdan desde la recién formada asociación. Si logran sus propósitos, incluso prodían promover la construcción de un pequeño matadero para el sur, donde poder tratar los animales con las herramientas adecuadas, ya que la dureza de la carne impide que pueda usarse la habitual para las gallinas de granja.

Pese a las expectativas, lo cierto es que solo podrán dedicar a los restaurantes un tanto por ciento de los cerca de 200 animales que poseen en la actualidad los criadores. «Hai que establecer cupos mensuais para que estea garantizado o suministro, aínda que a idea é chegar só a lugares selectos porque son animais criados soltos y cunhas características moi específicas», recuerda Manuel Rodríguez.

Como no podía ser de otro modo, el precio será mayor que el de los animales de granja. Aún no se ha establecido pero podría superar los diez euros por kilo en canal.

En Fitur

La primera puesta de largo oficial fue muy exitosa. En su visita a la Feria del Turismo de Madrid las críticas de los restauradores fueron buenas. Hasta allí se trasladó la regidora de Mos, Nidia Arévalo, el presidente de Avimos, Jose Luis Monasterio y los criadores, Miguel Verde y Manuel Rodríguez. Llevaron cinco ejemplares para ofrecer a modo de degustación y tanto el restaurante como los comensales expusieron unas críticas favorables.

«A verdade é que Fitur é un lugar moi importante para chegar a Madrid, é un bo marco e durante a presentación estivemos acompañados de moita xente, como o presidente da Xunta, o da Deputación, a delegada da Xunta en Vigo e outras personalidades», recordaban los criadores de esta especie, que pese a su nombre es natural de un municipio de Lugo.

Al tiempo que inician nuevos proyectos continúan con su apuesta por la cría de este animal. Las peticiones se extienden por toda la comunidad, aunque ahora la lista de espera para conseguir los polluelos se ha reducido de siete a tres meses. El equilibrio entre la producción y la demanda ha supuesto un alivio para los criadores de Mos, que se esmeran en que todo el proceso sea lo más natural posible.