Recuperar la zona del muelle del Comercio para un proyecto de ocio es una idea que viene bien a Vigo si quiere, finalmente, presumir de aquel proyecto llamado Abrir Vigo al Mar, aunque aquí quizá sería más correcto Abrir Vigo al Bar. Giros más o menos afortunados, es cierto que el proyecto es bueno en principio, independientemente de que el tiempo de construcción y las mejoras no garantizan de entrada que finalmente vaya a tener éxito, ya que falta comercializar la zona y que los empresarios de hostelería vean lucro en la zona. Es casi seguro que el negocio, además se mantenga en un régimen de concesión administrativa, de modo que nunca será propiedad del empresario que tenga interés en él.
Con todo, el modelo perseguido es muy similar a la reforma que se hizo hace ya bastantes años en el puerto de Lisboa, en la zona de las doças, que, precisamente, reutilizaron muchas de las antiguas naves de pescadores y almacenes de empresas marítimas, para recuperar una zona de ocio en primera línea del océano, haciendo así el cambio de una zona degradada y olvidada por la ciudadanía hasta convertirla, precisamente, en una zona de ocio y de negocio.