El gobierno vigués quiere adelantar en el tiempo obras del futuro mediante un crédito puente con los bancos
16 dic 2009 . Actualizado a las 13:15 h.El Concello vigués ha dedicado sus principales esfuerzos y las mayores inversiones del año en curso a la humanización de más de un centenar de calles de la ciudad. A este fin destinó la práctica totalidad de los 52 millones de euros del Plan E y otros 20 millones de fondos propios municipales. Es una cifra extraordinaria que ha permitido al Concello cambiar sustancialmente una parte importante de la ciudad.
Los responsables municipales están convencidos de que estas obras han sido bien acogidas por la ciudadanía, hasta el punto de que Abel Caballero quiere mantener el esfuerzo en este campo durante 2010 e incluso en los primeros meses de 2011, año en el que se celebrarán elecciones municipales a finales de mayo. El problema para el alcalde es que los fondos del segundo Plan E serán sensiblemente inferiores, de solo 32 millones de euros, por lo que ha decidido buscar una fórmula alternativa para mantener las inversiones en el mismo nivel.
En su entorno se da por seguro que este asunto puede ser una de las claves del resultado electoral, motivo por el cual la oposición popular las ataca cada vez que surge la ocasión. El PP habla despectivamente de «un alcalde dedicado a cambiar losetas en un contexto de crisis» y resalta que se están perdiendo plazas de aparcamiento.
Fondos necesarios
En estos momentos el gobierno vigués todavía no ha dado oficialmente a conocer la distribución del presupuesto de 2011, aunque ha filtrado que pese a la crisis los fondos municipales pasarán de 221 a cerca de 240 millones de euros. Con este incremento también subirán las inversiones, que se verán reforzadas por los fondos del segundo Plan E y por créditos.
Caballero niega que esto último suponga endeudar al Concello «ya que en todo caso supondría concertar créditos-puente tras diseñar un plan económico que permita adelantar las inversiones», explicó ayer. El alcalde mantiene esta tesis pese a que el dinero provenga de entidades crediticias, que aportarán unos fondos que el Concello quiere utilizar y de los que no dispone.
«Las leyes impiden endeudarse a los concellos, pero con haciendas saneadas, como es la nuestra, es posible adelantar inversiones futuras, lo que redundará en beneficio de los vecinos». En este caso se quiere hacer justo en los meses previos a las elecciones.