Cuatro técnicos del Concello de Vigo están imputados por un presunto delito urbanístico por haber archivado hace dos años las denuncias vecinales presentadas sobre una edificación ilegal en Saiáns.
La Gerencia de Urbanismo acabó declarando la caducidad de la licencia en julio de 2008 pero lo hizo después de que agentes del Seprona investigaran las supuestas irregularidades y las pusieran en conocimiento de la Fiscalía, que ha presentado una querella contra los promotores y constructores de la edificación. El caso lo lleva el juzgado número 3 de Vigo con el número de procedimiento 484/2008 y han tenido que prestar declaración dos técnicas de administración general, una arquitecta y un inspector auxiliar de obras que intervinieron en el archivo de las denuncias.
La vivienda se encuentra ubicada a pocos metros de la playa La Novia y cuenta con un permiso municipal supuestamente irregular porque está fechado el 25 de mayo de 1990, otorgado a pesar de que el planeamiento estaba paralizado desde el 22 de enero de aquel año por orden de la Xunta al estarse tramitando un nuevo Plan General.
Las obras estuvieron abandonadas durante años. Unas fotografías aéreas tomadas en el 2002 dan cuenta de la construcción de un semisótano, pero no se registraron más avances en el proyecto hasta que en julio de 2007 los nuevos propietarios, la promotora Ten do Teu, reanudó las obras.
Uso residencial prohibido
La normativa vigente confirmó la prohibición del uso residencial de la parcela por encontrarse dentro de un suelo no urbanizable especialmente protegido de playas y costas. Vecinos del entorno denunciaron las obras en el Ayuntamiento solicitando el inicio del expediente de caducidad de la licencia. Ni expediente de infracción, ni sancionador ni de reposición de la legalidad. En lugar de utilizar las herramientas que la ley pone a su alcance, el Concello inició un expediente «informativo» que concluyó el 19 de septiembre de 2007 con un informe del inspector auxiliar de obras en el cual concluye que la obra «en general coincide con lo que se refleja en los planos de la licencia». Eso mismo suscribió después una arquitecta municipal en otro informe y finalmente una técnica de administración general notificó en noviembre de 2007 el archivo de las denuncias.