«Estamos dispostos a tomar o turrón e as uvas no salón de plenos se é necesario», dicen los implicados

La Voz

VIGO

Con resignación y paciencia. Así llevan lo de estar encerrados los ocho implicados que ayer pasaban las primeras horas tras las puertas del Concello de Salvaterra. «Estamos dispostos a tomar o turrón e as uvas no salón de plenos se é necesario», aseguraban entre risas. «Incluso a facer a matanza- bromeaba uno- eu teño un porco de 250 quilos e aquí sitio hai, xente que bote unha man tamén e lugar onde poñer a secar». Tras tantos años de espera han aprendido que nadie les brinda soluciones si no pelean. En su calendario las protestas por las calles de la comarca, las manifestaciones en Santiago ante la Xunta o incluso la toma de las montañas de tierra que copan los cuatro millones de metros cuadrados del puerto seco, aparecen salpicadas entre reuniones y promesas. La última la recibieron del Gobierno bipartito, cuando la consellería que entonces dirigía la nacionalista Teresa Táboas dio por bueno un acuerdo en el que sus sueños conseguían un final feliz. Siete meses después, la pesadilla continúa.