La UE puede llegar a congelar durante un tiempo las ayudas concedidas a los Estados mediante los fondos de Cohesión o a las regiones por medio de los Feder, si comprueba que el proyecto en cuestión tiene una contestación social importante, basada, a su vez, en protestas o en denuncias fundadas que llegan por distintos medios a la Comisión Europea y logran convencer a las autoridades de Bruselas de que es preciso retener el dinero hasta que se conozcan los extremos del problema.
Fuentes solventes del gabinete de la Comisaría de Política Regional de la UE en la capital comunitaria y de la oficina de representación de la Comisión Europea en España coincidieron en señalar a La Voz en que cuando ocurren estos casos, la UE se pone en alerta «y toma nota». El Puerto de Vigo tiene comprometidos en este momento 36 millones de euros comunitarios.
Bruselas puede incluso llegar a realizar una auditoría preventiva, si bien es cierto que suele ser poco habitual, ya que el peso de la tutela del proyecto recae en las Administraciones centrales de cada Estado miembros de la UE. Es preciso señalar que los proyectos presentados y cofinanciados por la UE para el período 2007-2013, pueden ser variados en su capítulo económico, e incluso disponen de cierta flexibilidad en su concepción final. El dinero no se pierde.