Las listas de espera de comedores y libros escolares suman aún 360 niños

VIGO

La intervención en el pleno de ayer de una ciudadana en representación de la Asociación de Nais Xuntas pola Conciliación Familiar e Laboral desveló que las listas de espera no son una exclusiva de la sanidad pública, sino que también la enseñanza pasa por esta lacra social. En total, 360 niños aguardan aún una oportunidad para tener acceso a libros o comedores escolares. En el primer caso son 218, mientras que el resto espera una plaza de comedor, tal como explicó la responsable de Benestar Social, María Méndez.

La concejala destacó el incremento de solicitudes que se ha constatado en el Concello debido a la crisis y al cambio de criterio de la Xunta en lo que se refiere a los libros, al eliminar a un sector de población. Destacó el aumento del presupuesto en su área, superior al 40%.

La concejala de Educación, Laura López Atrio, achacó también el problema existente en los comedores al hecho de que la administración autonómica no haya ampliado las instalaciones, ya que por muchas ayudas que otorgue el Concello, si no hay espacio material, no hay capacidad para todos los alumnos. De hecho, algunos centros de enseñanza ya han tenido que recurrir a dos turnos. En principio, el Concello tiene previsto ampliar dos comedores, la misma cifra que la Xunta.

Elvira Larriba, del PP, recordó que el alcalde anunció en su momento un fondo ilimitado para estos conceptos, algo que, a su juicio, quedó en papel mojado, de ahí que le reclamase a Abel Caballero que cumpla sus compromisos.

Intervención

Una hora de debate no consiguió dar respuesta a las demandas de la Asociación de Nais Xuntas pola Conciliación Familiar e Laboral, Asnaix, cuya prioridad es mejorar la situación de las familias monoparentales. Su presidenta, Yolanda Torre, aboga no solo por acabar con las listas de espera de libros y comedores, sino por adoptar otras medidas para conciliar la vida familiar y laboral, sobre todo de las familias monoparentales. No obstante, la oferta de plazas de comedores para cubrir toda la demanda es fundamental.

Torre se lamentó de la falta de opciones para los escolares a partir de los cuatro años, al contar con otros horarios más limitados en los colegios, lo que hace la vida imposible a las madres que trabajan. Entiende que es imprescindible un cambio en las estructuras horarias y que desde las administraciones se ofrezcan los servicios necesarios para lograr esa conciliación y, en definitiva, para facilitar la vida a las familias.

Entre esos servicios reclama la equiparación de las familias monoparentales con las numerosas, como ya existe en otras comunidades como es el caso de Cataluña, sobre todo para las que no perciben ayuda del otro progenitor. También quiere que se equipare Vigo con otras ciudades que ofrecen campamentos de verano durante dos meses.

En su intervención ante el pleno, Yolanda Torres pidió una reflexión sobre el sistema de puntuaciones para el acceso a las ayudas, teniendo en cuenta que el actual discrimina a las madres solas, trabajadorasy con hijos, la mayoría de ellas con pocos recursos y grandes dificultades para conciliar la vida laboral y familiar.