«Mientras yo esté la contabilidad no se va a amañar, siempre vamos a ofrecer la realidad del club»
VIGO
Si por algo se ha caracterizado Mouriño ha sido por la transparencia en su plan contable. Ayer volvió a ofrecer pinceladas en el mismo sentido. «Mientras yo esté, la contabilidad no se va a amañar, siempre vamos a ofrecer la realidad del club», explicó el mandatario, que volvió a apunta que la austeridad económica marcará su gestión de nuevo esta temporada: «La austeridad va a ser tajante. Podemos perder un partido, pero aquí lo verdaderamente importante es la viabilidad del Celta y en ella estamos concentrando todos nuestros esfuerzos». Reconoció que a nivel deportivo pueden haber cometido errores, pero tampoco negó que la prioridad de su mandato está en el aspecto económico hasta conseguir la plena viabilidad de la entidad.
¿Tres años de caducidad?
Parecía el bombazo de la asamblea que Mouriño supiese fecha de caducidad a su mandato, pero después el presidente matizó que «siempre he dicho que el club está a disposición de quien quiera y quien tenga el interés de hacer un proyecto ilusionante. Desgraciadamente a nosotros no nos han salido las cosas en el plano deportivo como esperábamos y eso desgasta, pero no tengo ninguna fecha, sino que estaré aquí el tiempo que se requiera. Lo que quise decir es que esto no ha acabado y que seguramente tendremos que seguir tomando medidas drásticas para que la causa de disolución que tuvimos encima la podamos resolver durante tres temporadas».
Valentía versus resultados
Pese a los resultados deportivos, el presidente se mantiene firme en su teoría de primar el aspecto económico. «A pesar de los resultados deportivos, hemos sabido ser valientes. No es agradable llevar a una empresa a la ley concursal, pero no había otro remedio y nosotros afrontamos el reto. Durante mi mandato no voy a cambiar mi estrategia con el fin de estabilizar el club. Nuestro esfuerzo va encaminado a darle solidez al proyecto. Cuando vengan otros ellos decidirán lo que hacen».
Un aficionado le preguntó que pasaría en caso de descenso a Segunda B. No entró Mouriño en la disyuntiva, pero el plan de viabilidad no lo contempla para nada.