Carlos Mouriño tiene pensado como presidente del Consejo de Administración del Celta incluir algunos cambios entre sus consejeros. Sin embargo, ayer prefirió eludir estas modificaciones y se guardó esta posibilidad para la junta general de accionistas que tendrá lugar en el mes de diciembre, de carácter ordinario.
«No nos parecía muy aceptable meter este tema en una junta extraordinaria. Creíamos que lo importante era darle continuidad al proceso que se había marcado. En diciembre es posible que hagamos cambios», señaló ayer el presidente céltico.
El Consejo de Administración del Celta tiene en este momento el número mínimo de consejeros con que son siete, incluyendo al propio presidente. A Mouriño le acompañaban en la junta de ayer Gabriela Lagos, Carmen Avendaño, Antonio Rosendo, Primitivo Ferro, Pedro Posada y Ricardo Barros, estos dos últimos como vicepresidentes de la entidad.