11 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La imaginativa publicidad de la época era capaz de presentar incluso remedios contra el «vicio de emborracharse». Los polvos Coz, creados en 1904, se vendían como inofensivos y que se podían administrar sin que el interesados se enterase de que estaba siendo sometido a un proceso de desintoxicación.