22 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La auténtica obsesión de Príncipe siempre ha sido el tranvía.
1
El Auditorio. Desde el 3003 se ha movido poco. Yo dejé el proyecto hecho y el terreno comprado. No se hizo bien.
2
El tranvía-metro ligero.
Es un problema de voluntad política. Se ha mareado la perdiz. Yo en el 2003 dejé hechos un proyecto y un estudio de viabilidad, y ahora quieren hacer otros. Van a gastar dinero público en otros proyectos cuando ya hay uno. Algunos están dispuestos borrar mi memoria. No me extrañaría que ni me invitaran a la inauguración del tranvía, si lo hacen.
3
Yo no. No me atrevo a juzgar a los demás. Lo que pasa es que algunos han descubierto Vigo muy mayores, y otros la descubrimos desde el principio. Galicia siempre ha tenido miedo a Vigo.