La costa viguesa sufrió vientos de casi 130 kilómetros por hora desde la medianoche de ayer hasta las 13.00 horas. Fueron doce horas con cien llamadas en total a los bomberos, la policía local y Protección Civil. Los bomberos recibieron 30 llamadas de vecinos que alertaban de chapas metálicas que volaban, vallas y contenedores volcados, uralitas sueltas, árboles caídos, derribo de paneles y rótulos publicitarios y desprendimientos de cornisas. En Redondela, que sufrió las mayores rachas de viento, el temporal destrozó un galpón, derribó decenas de árboles y unas chapas metálicas en el centro de la villa. Las comarcas del interior no registraron incidencias. En el fondo de la ría, cerca de Cíes, se refugiaron cinco buques.
El teléfono de emergencias 112 contabilizó a las 7.30 horas un total de 16 incidencias en Vigo, seis en Redondela, dos en O Porriño y en Baiona, y una en O Rosal, Soutomaior, Mos, Gondomar, Moaña (donde cayó un letrero desde un tejado), Nigrán y Mondariz. A la misma hora, Unión Fenosa informaba de tres averías del suministro eléctrico en Vigo, entre ellas varias farolas con chispazos. Protección Civil efectuó 31 intervenciones, entre ellas la caída de un árbol sobre el tendido eléctrico en una finca del monte Alba, otro sobre un poste de luz de la Alameda de Navia, así como otro desplome en la carretera de O Castro que amenazó con aplastar un coche.
El Grumir de Nigrán retiró un árbol en Baiona y dos letreros luminosos de una pizzería cercana al parador.
La Policía Local de Vigo informó de 16 contenedores volcados, de los que seis causaron daños materiales y 14 árboles caídos aunque la cifra podría ser superior. Hubo tres carteles publicitarios desplomados en Sanjurjo Badía, Travesía de Vigo y la calle Santander.
Además, la policía local tuvo que atender tres fugas de agua y retirar dos andamios de obra caídos en la vía pública. También fueron innumerables los cables telefónicos esparcidos por las aceras. El viento levantó las placas de tres tejados.
Los bomberos tuvieron que hacer varias intervenciones relacionadas la retirada de cornisas desprendidas, entre ellas en fachadas de Eugenio Kraft y Don Quijote. Cerca del centro Valle Inclán, existió peligro de caída de un rótulo. Lo mismo ocurrió en el entorno del hospital Xeral, donde había chapas sueltas.