Veintisiete jóvenes con el mismo síndrome que la joven que el lunes increpó a Zapatero han conseguido un empleo gracias a la asociación Down Vigo
02 feb 2009 . Actualizado a las 12:00 h.Izaskun, una joven vasca con síndrome de Down, fue portada esta semana en numerosos periódicos. Durante el programa de televisión en el que un centenar de personas preguntaron al presidente del Gobierno, esta chica le pidió directamente un puesto de trabajo. Una discapacidad intelectual como la que representa este síndrome afecta directamente a sus posiblidades de formación, por mucho que en los tiempos actuales su calidad de vida y sus posibilidades de preparación se aproximen bastante a las del resto de la población. Buena prueba de ello es que ya no es ni mucho menos infrecuente encontrar a una persona con síndrome de Down ocupando diversos puestos de trabajo. En el caso de Vigo y su área de influencia son al menos 27 los que tiene censados la asociación Down Vigo, una organización dedicada específicamente a su formación y a prepararlos para una vida con opciones de trabajo e independencia. Aunque su existencia es relativamente reciente las cifras que ofrecen y los medios que han conseguido aunar sorprenden al neófito.
Quinientos afectados
No están ni mucho menos todos los que son pero son bastantes. Nada menos que 137 familias de Vigo y el sur de la provincia están asociadas a una organización que lleva dos décadas funcionado. Con seguridad son más las personas con síndrome de Down en su área de influencia, alrededor de 500 si atendemos a las estadísticas que calculan que el uno por mil sufre esta discapacidad.
El gran salto lo dio esta entidad en 2004 cuando logró que la Xunta le cediera el local de 500 metros cuadrados en el que tienen su sede en los bajos de Rivera Atienza. A su cargo tienen un total de 23 profesionales que atienden las aulas de formación, los programas de autonomía o los ciclos formativos. El resultado es que de los 41 chicos y chicas en edad laboral 27 están trabajando, aunque 14 no han logrado encontrar un hueco en el mercado laboral.
Con seguridad la crisis económica general afecta de manera especial a sus expectativas, pero el proceso sigue en marcha. De hecho, no hace muchos días una empresa les comunicó que se veía forzado a realizar tres despidos, unos de ellos una persona con el síndrome de Down. Como buscan para ellos una vida equivalente a los demás la opción de pasar del trabajo al paro es también inevitable.