Lissavetzky considera legal el aplazamiento de las elecciones a la Federación Española de Fútbol
VIGO
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, no ve ilegalidad en el retraso de las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol (FEF) y considera que los controles sobre las subvenciones se han reforzado para corregir las presuntas irregularidades cometidas durante los años 2002 y 2003. Así lo manifestó en su comparecencia en la Comisión de Educación y Deporte del Senado, al responder sobre las presuntas faltas cometidas por la federación en el proceso electoral convocado para el 24 de noviembre.
Ángel Villar se negó a convocar las elecciones en el primer trimestre de 2008, y decidió esperar hasta finales de año, cuando cumple su mandato. El presidente de la FEF se escudó en la FIFA, que impide la injerencia gubernamental en los procesos electorales. El presidente del organismo internacional, Joseph Blatter, llegó a amenazar con excluir a la selección española y a los clubes españoles de las competiciones internacionales. «El ordenamiento se está respetando. Nos pidieron el aplazamiento para que las elecciones no afectaran al rendimiento de la selección», aseguró Lissavetzky.
Sobre las imputaciones de varios directivos de la federación por presuntas irregularidades en la gestión económica, Lissavetzsky confirmó que desde 2004 a 2007 se mantuvo la congelación de las subvenciones condicionadas a una adecuada justificación: «No se pagó nada a la FEF durante esos años. Por tanto, no creo que haya habido pasividad por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD)». El secretario de Estado recordó que se incoaron tres expedientes de reintegro de ayudas estatales por valor de 4,3 millones de euros, que la federación tuvo que devolver. También informó que las auditorias en el organismo que preside Villar «han pasado de tener una opinión no favorable en 2004 a favorable en los años siguientes».
Otra de las cuestiones planteadas fue la restitución de las subvenciones otorgadas para la construcción de la Ciudad de Fútbol de Las Rozas. Para Lissavetzky, la sentencia anula la titularidad de la FEF en los terrenos, que pasa a manos del consistorio, debido a motivos de carácter urbanístico que competen al Ayuntamiento.
Colaborador necesario
El senador balear del Grupo Mixto Pere Sampol calificó al secretario de Estado para el Deporte de «colaborador necesario» con las «tácticas caciquiles» de los directivos de la federación contra los que considera «tiene motivos para adoptar medidas cautelares». Sampol, que había solicitado la comparecencia de Lissavetzky para hablar de presuntas irregularidades en las elecciones y en la gestión económica de la FEF, definió como «una humillación» que el CSD pasara por alto el «gravísimo acto de insumisión» de Angel Villar por su sometimiento al reglamento de FIFA en lugar de a la orden ministerial.