La campaña dirigida por Manuel García Valdeiras permitió clarificar la tipología del yacimiento situado entre los dos faros de la isla intermedia, conocido Castro das Hortas. Así, quedó desmentida la existencia de murallas y confirmó la romanización de aquel asentamiento castreño, cuyo castro propiamente dicho estaría, según el arqueólogo, en donde hoy en día se erige el faro grande, siendo totalmente arrasado durante su construcción. En la zona de la ladera, donde se realizó la prospección, estaría situado el vertedero del poblado y las estructuras habitacionales correspondientes a los labriegos dependientes del monasterio de San Esteban, centro que comenzó a recolonizar la isla a partir de la Baja Edad Media. El campo arqueológico no solo intervino en el Castro das Hortas sino que también se completó con la limpieza y levantamiento planimétrico de los elementos etnográficos y patrimonial arquitectónico de las islas del Medio y Norte. Finalmente, también conllevó la realización de actividades complementarias, como conferencias, talleres de restauración de cerámica, etc. Es una lástima que no se repitan actividades como aquella.