Concello y el gestor de las infraestructuras ferroviarias pactan edificar sobre parte del túnel que cubrirá la vía del AVE en Vigo
10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Por mucha crisis que haya, el ladrillo sigue siendo más duro y estable a largo plazo que el colchón o la vieja viga. La clave está en aguantar y capear el temporal lo mejor posible, pero en Vigo la apertura de la espita del nuevo PGOM garantiza en principio, según el olfato de representantes del sector promotor, que la oferta inmobiliaria vaya creciendo poco a poco y con cierto tino, al coincidir en el tiempo el pistoletazo de salida del Plan con la actual falta de liquidez en el sector y un temor generalizado entre los posibles compradores.
Y aunque lo primero que va a ver la luz sin duda serán los molotes previstos para Plaza de España, Beiramar y Guixar -no sea que los tribunales paren de nuevo el urbanismo vigués y no dé tiempo a sacar partido de tantos años de esfuerzos- quedará margen para que el mercado se vaya reacomodando y estabilizando para dar salida poco a poco a otras promociones no tan singulares y de tantísima rentabilidad como las citadas, pero igualmente con demanda prácticamente segura aunque no sea a un ritmo desmedido como el de antaño.
Entre esos proyectos que seguro tendrán compradores estará el que acompañará la senda que dejará libre las vías del tren a su paso por Teis, una vez que estas discurran bajo tierra desde A Madroa hasta la futura estación de Urzaiz.
Para ello, Ministerio de Fomento y Concello están ultimando en estos días la redacción del convenio por el que el Administrador de las Infraestructuras Ferroviarias (Adif) podrá levantar varios bloques a lo largo del citado pasillo y en algún otro terreno que posee en la ciudad sin apenas uso, como algunas parcelas de Guixar y Areal. Estas dos quedarán en concreto completamente libres una vez que se levante frente a Isaac Peral la estación provisional que funcionará mientras se construye la de Urzaiz.
Desde Fomento se argumenta que la operación es básica para costear parte del incremento presupuestario registrado con el proyecto de enterrar los cinco kilómetros que separarán la salida del túnel de A Madroa de la estación. «Se libera espacio para la ciudad y para ello Fomento tiene el derecho de obtener fondos para pagar parte de la operación», recalcan fuentes ministeriales.
Los mismos testimonios aseguran no entender las pegas surgidas en Vigo respecto a la modificación del proyecto, al cambiar la idea de dejar las vías a cielo abierto por un paso excavado por la del nuevo del túnel completamente cerrado. «No habrá ni una sola expropiación ni una sola afección, ni siquiera para hacer las obras más que al pie de A Madroa en el punto donde empatará el túnel de Vigo con el que viene de Redondela», se señala desde el departamento de infraestructuras del Gobierno central.
«El proyecto es más caro y por eso necesitamos echar mano del urbanismo para pagar parte del incremento no previsto» insisten las fuentes de Fomento, que niegan que la adopción definitiva de la solución del túnel tenga que ver con imposiciones técnicas para salvar la cota de quince metros de profundidad que las vías tendrían que ir abriendo por Teis hasta llegar al centro de la ciudad. «No, no es por eso, sino por el interés y la posibilidad de conjugar una obra de gran complejidad y futuro con la recuperación de espacio para la ciudadanía, como estamos haciendo igualmente en otras ciudades».
Lo que nada dice ni Fomento, ni la Xunta, ni el Concello es sobre cómo está la idea que el Gobierno gallego puso encima de la mesa para hacer coincidir las obras el otro túnel del AVE, el que partirá de Urzaiz hasta Bembrive, con la primera línea del metro de Vigo. Quienes saben del tema aseguran que el problema no está en el coste, ni en cuestiones técnicas, sino en que mientras en Vigo se podría hacer ya mismo, en A Coruña las posibilidades orográficas y urbanas son mucho menores y ¿quién se atreve a anunciar dicha distinción entre ambas ciudades a unos meses de las elecciones autonómicas?