El alcalde afirma que antes de final de mes se expondrán las alternativas para la nueva infraestructura
04 jul 2008 . Actualizado a las 11:24 h.El Concello vigués ha iniciado el estudio de las diversas opciones de la nueva depuradora del Lagares. La consultora Saitec ha presentado tres posibilidades bien diferentes, que pueden tener más versiones en función de que se utilice la incineración para la eliminación de los lodos. También varía el espacio que se precisa, lo que afectará al funcionamiento de la actual estación depuradora y a su coste económico.
Desde hace meses se baraja un presupuesto para hacer realidad esta compleja y a la vez imprescindible infraestructura de 180 millones de euros, aunque probablemente la cifra sufrirá algún incremento. De hecho, la opción más barata según el estudio mencionado costará 177 millones de euros, llegando la versión más cara a superar ampliamente esta cifra con 212 millones.
Una cuestión clave es el terreno que precisará la instalación, que en todos los casos será superior a la parcela que ocupa la actual planta. Uno de los planteamientos casi duplica el espacio ahora ocupado, lo que obligaría a realizar expropiaciones. La ventaja en este caso es que permitirá mantener en servicio la planta actual durante la ejecución de las obras sin modificar los procesos de depuración existentes.
Versión subterránea
La segunda propuesta plantea la modificación de la línea de tratamiento de agua de la actual planta y la ejecución de una línea de lodos en nuevos terrenos. No obstante, la más novedosa es la tercera, que prevé una planta inferior subterránea, donde se instalará el bombeo y el tratamiento primario, entre otros procesos, y en la superior irá la biofiltración y la desinfección. La consecuencia, obviamente, será una mayor altura del edificio y un mayor coste.
A expensas de la decisión que en su momento adopten las tres instituciones implicadas en el proceso, Xunta, Concello y Ministerio de Medio Ambiente, esta tercera opción no cuenta con demasiadas posibilidades. Un edificio compacto de veinte metros de altura produciría un impacto visual que se pretende evitar a toda costa, algo que todavía ayer recalcó el alcalde. No obstante, esto obligará a disponer de más terrenos.
La consultora recibió una serie de criterios a seguir a la hora de analizar las posibles opciones para la nueva depuradora viguesa. Teniendo en cuenta los problemas que se han planteado en la última década con la ahora existente, la cobertura de la instalación y un eficaz sistema de tratamiento de olores son algunos de los requisitos exigidos debido a los «condicionantes sociales» del emplazamiento.
Obras complejas
Otro aspecto que añade mayor complejidad al proyecto es la necesidad de que se minimicen las interferencias de las futuras obras con el mantenimiento en servicio y explotación de la ahora existente. Por ello la opción elegida debe garantizar el vertido de agua tratada al mar con unos niveles de depuración adecuada. Bajo esta premisa, ambas instalaciones deben tener el mayor grado de independencia posible durante la fase de obras, constituyendo ambas unidades de depuración completas.
Abel Caballero anunció ayer que en dos semanas se expondrán públicamente las opciones para la presentación de alegaciones por los ciudadanos.