Vigo no habla «English»

VIGO

¿Donde está Samil «Beach»? Los 300.000 cruceristas extranjeros que llegarán este año a Vigo carecen de señales en su idioma

23 jun 2008 . Actualizado a las 10:49 h.

Un turista de Vigo aterriza en Pekín e intenta orientarse con los carteles en chino. Misión imposible. Así de desorientados se pueden sentir los 300.000 cruceristas extranjeros que está previsto que desembarquen en el puerto de Vigo este año porque la ciudad carece de placas de información en inglés, la lengua franca internacional.

Un paseo desde el muelle de A Laxe hasta El Corte Inglés basta para comprobar que los únicos carteles que señalizan las calles están escritos en español y gallego. Estos idiomas románicos son difíciles de manejar para la gran mayoría de la población del norte de Europa que adquiere pasajes en el Crown Princess, Oriana o la ciudad flotante Independence of the Sea, que volverá a hacer escala.

Es habitual ver por la calle Policarpo Sanz a turistas despistados con el mapa y el botellín de agua en la mano que buscan la Old Town (la ciudad vieja), la beach (playa) o unos grandes almacenes. Los nuevos paneles de información instalados por el Concello hace unos meses no les van a sacar de dudas porque no incluyen una placa con el color amarillo con la traducción al inglés. Con un poco de suerte, darán con algún peatón o un policía local que chapurree inglés. Seguro que los comerciantes de Príncipe están muy interesados en que el turista sepa llegar fácilmente a la Center Town, con calles repletas de shops, y que no se pierda por alguna siniestra callejuela de la Herrería porque no entiende la señalización. En Madrid incluso traducen al japonés las señales cercanas al museo del Prado.

Vuelos a Londres

Las estadísticas hablan por sí solas. En 1980, desembarcaban en los muelles vigueses menos de 30.000 turistas y recalaban 35 trasatlánticos. En el 2005, superaban los 100.000 pasajeros y este año podría triplicar la cifra. Muchos buques trasportan entre 3.000 y 5.000 personas, de los que un millar son tripulantes.

El crucerista forma parte de la población flotante de la ciudad que llega por la mañana a Vigo a hacer sus gestiones y se marcha por la tarde.

La cifra de forasteros no hace más que aumentar porque el aeropuerto de Peinador acaba de implantar los vuelos directos desde Londres. A esos pasajeros se suman los eurofuncionarios de la Agencia de la Pesca que ocuparán la sede en Vigo.