Un colegio deberá devolver a los padres dinero cobrado ilegalmente

Alberto Magro

VIGO

Los afectados aseguran que son 65 las familias que están pendientes de que se les entregue el dinero abonado

15 may 2008 . Actualizado a las 11:27 h.

Los sobreprecios en la educación concertada existen. Y por primera vez un centro vigués tendrá que pagar por ellos. Será el colegio Santa Cristina de Lavadores (antes Atalaya), al que la Consellería de Educación ha instado a devolver las cantidades cobradas ilegalmente entre los años 1998 y 2001.

Pese a todo, la decisión de Educación, que fue comunicada al centro a principios del año pasado, aún no ha sido aplicada. Lo confirman los padres afectados, que aseguran que hay 65 familias que esperan por los más de dos millones de pesetas (12.000 euros) recaudados por el colegio con actividades extraescolares por las que no estaba autorizado a cobrar. «Hubo más de 65 niños afectados, pero el tiempo que pasó sin que nos pagaran hizo que muchos decidieran olvidarse del tema», explica Delfín Caramés, uno de los padres con los que contactó La Voz.

Su relato ilustra a la perfección lo ocurrido durante varios cursos, en los que el centro concertado quiso obtener dinero a mayores del que pagaba la Xunta mediante la programación de actividades extraescolares. «Algunas de ellas ni siquiera se realizaban, como una a la que llamaban 'Actividad de la inteligencia'. Por otras no podían cobrar, porque no estaban aprobadas por la Xunta, pero cobraban igual. Nosotros teníamos en el colegio tres hijos, y nos tendrían que devolver en total 320.000 pesetas, pero aún no han pagado nada. Durante años, presentamos a Educación quejas, escritos, pruebas y todo lo que hizo falta, pero no se analizaron».

Cambio de gobierno

Después del cambio de gobierno en la Xunta, los padres volvieron a la carga y está vez tuvieron más éxito: el delegado provincial de Educación firmó el año pasado un escrito en el que recordaba al centro la «ilegalidad» que supone «percibir contraprestaciones económicas de los alumnos por actividades inherentes a la propia naturaleza del currículum», por lo que conminaba al centro a «reintegrar las cantidades a los padres que así lo soliciten».

Pero las familias aún no han recuperado ni un euro. «Sólo le pagaron a un padre, un policía local que se puso serio con las responsables del centro y consiguió su dinero», confirma otra madre, que pide no ser identificada. Otros padres con los que contactó La Voz relatan que las cantidades se les cobraban por actividades tales como Kung-fu o informática, por las que se llegaban a pedir hasta 4.000 pesetas mensuales. «Yo tenía dos hijos en el colegio y fue para ellos un trauma, porque las que llevaban el centro le decían que sus padres no pagaban delante del resto de niños, y lo pasaban mal» apunta J.J.A., otro de los padres que aún aspiran a recuperar el dinero abonado entonces.