Un percusionista que trajo la capoeira a Vigo. Llegó a tocar con el gaiteiro Budiño
14 may 2008 . Actualizado a las 11:52 h.Nació en el barrio carioca de Pilares, celebre por sus escuelas de samba. Fue el primer contacto que tuvo con la música Jorge de Oliveira Silva (44 años), más conocido en Vigo por «Sarga». Recuerda que entonces solo había en esa zona de Río de Janeiro una favela, pero ahora dice que hay un montón de ellas. «Lula da Silva había llegado con buenas ideas, pero en Brasil no hay conciencia para luchar por el país. Los muchachos prefieren comprar un pantalón vaquero fabricado en EE. UU. que uno de allí y lo mismo pasa con otros productos», afirma en tono contestatario.
Era un joven de 18 años que se dedicaba a la percusión y a la capoeira. En el fútbol solo le daban cancha los compañeros cuando había que darle «caña» al contrario y lo ponían en zonas defensivas, por lo que se fue alejando del deporte rey brasileño. Sin embargo, la música, junto con la danza-lucha de la capoeira, que cuenta con tantos o más practicantes, le facilitaron las cosas para viajar a Portugal con un grupo de su país, que concedía su mayor protagonismo a las bailarinas. Fue a Santander, donde conoció a un gaiteiro gallego y no le importó vestirse de tal guisa para emprender un nuevo rumbo musical (tocaba el tamboril), hasta recalar definitivamente en Vigo hace unos 18 años.
De sus primeros días en la ciudad, dice que se fijaban más en el color de su piel. «Me confundían con un africano y me miraban con cierto recelo, pero al hablarles en brasileño notaba que me trataban con más afecto», señala. Su equipaje se limitaba a sus instrumentos musicales: birimbao, congas, bongos y tumbadoras. «No traía ni maleta», recuerda con una sonrisa. «Los tres últimos son de percusión, pero se hacen sonar como si fuese uno solo», explica.
Tocó en la calle. Formó un grupo con algunos músicos de Cangas y actuaron por el Arenal. Pasó a otro conjunto más profesional, también como percusionista. Luego, llegaron más, como el Folk de Nui con el gaiteiro Budiño (3 años y participó en varios festivales), o el Suavecito, que estaba integrado por músicos cubanos. También tuvo otros trabajos al margen, hasta hizo de policía para la TVG.
Alternó la música con sus enseñanzas de capoeira. «Fui el primero en hacer este tipo de danza en Vigo». Relata una anécdota curiosa de esa época. Se había enterado que había una familia que se denominaba Capoeira en un pueblo cercano a Verín (Ourense). Se fue hasta ese lugar y quedó sorprendido al comentarle que ese apodo se lo habían puesto porque se dedicaban a la cría y venta de capones para las ferias.
En la actualidad tiene en proyecto un dúo de música étnica con una bailarina de danza tradicional de Puerto Príncipe. Pero será después de que contraiga matrimonio con una brasileña. Antes ya había estado casado con una gallega.