El entrenamiento del viernes en A Madroa finalizó con un intercambio de pareceres, con pinta de discusión, entre Antonio López y Quincy, recién llegado de su partido con Ghana en Londres.
Ya con el entrenamiento concluido el técnico le llamó, según su propia versión para interesarse por su estado, pero el cónclave acabó con gestos de reprobación por parte de ambos. Estaba entre ambos Pau Albertí, el preparador físico, que hacía las veces de traductor. «Hemos hablado de cómo ha venido, cómo ha sido el partido y cómo se encuentra él. Cuando los jugadores van a las selecciones siguen estando ahí y la realidad es la que tenemos», indicó el entrenador al ser interrogado sobre el particular.
Quincy Owusu sin entrar en ninguna polémica quiso dejar claro que está involucrado con el equipo y a disposición del entrenador, sin cuestionar en ningún momento que no haya entrado en las dos últimas convocatorias.
Oportunidad
Puntualizó también el ghanés que no podía despreciar la oportunidad de jugar con su selección un partido internacional, pero aseguró estar en condiciones para medirse al Sporting en caso de ser requerido por el entrenador. Indicó asimismo que la situación del Celta había mejorado tras el partido de Soria y que él deseaba participar en el trecho final del campeonato. Por encima de todo quiso exhibir su compromiso con el equipo.
No obstante, el media punta es el jugador con más posibilidades de quedarse fuera de la lista de convocados esta mañana. Antonio López explicó los criterios por los que se rige a la hora de decidir a los 18 futbolistas de cada partido: «La propuesta de la elección de jugadores no es única y exclusivamente de comportamiento. Son dos parámetros: rendimiento en las sesiones de entrenamiento y rendimiento en la competición. Por eso es por lo que se tiene que regir un entrenador».