17 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Los comuneros de la parroquia canguesa de Darbo frenaron ayer en asamblea la pretensión de la empresa Reibón Forestal de instalar una planta de biomasa. El miedo de la contaminación que pudiese producir, el hecho de que la electricidad que iba a generar (para 2.000 viviendas) iba a la subestación de Fenosa en san Pedro, cuya ubicación cuestionan los vecinos, fueron determinantes a la hora de decidir. Tras un largo debate, 61 comuneros votaron en contra y sólo 27 a favor. Cinco se abstuvieron. El proyecto queda definitivamente paralizado. La empresa tendrá que buscar sitio en otra parroquia.