El alcalde vigués envió ayer un mensaje conciliador a la asociación de promotores inmobiliarios (Aproin) en el enfrentamiento que mantienen por la paralización de licencias en la zona del Ensanche, decisión que ha paralizado la rehabilitación de edificios con algún tipo de protección. Esta medida fue cuestionada por Aproin, quien aseguró que supondría un perjuicio añadido a los años de retraso del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).
En vísperas de la aprobación del polémico documento Abel Caballero anunció ayer una relajación de las medidas impuestas, lo que permitirá la rehabilitación interior de edificios previo estudio caso por caso. Previsiblemente, el alcalde intenta reducir las tensiones con el colectivo que con más firmeza se opone a la redacción definitiva del PXOM.
La suspensión de licencias durante un año, prorrogable a dos, en el área afectada por el plan del Ensanche fue anunciada a finales de septiembre, y su objetivo es impedir que puedan desaparecer edificios o elementos protegidos de inmuebles mientras se renueva el citado plan. Esta medida afecta también a la rehabilitación de edificios, decisión que criticó con dureza la asociación de promotores. Sin embargo, los tres grupos políticos municipales estuvieron de acuerdo.
Aproin se declaró indignada por una decisión que, según la entidad, afectará de manera especial a promotores modestos. Ahora el alcalde ha dado instrucciones a Consultora Galega, redactora del PXOM y también del plan del Ensanche, para que informe de manera individual cada solicitud de licencia de rehabilitación en el área del Ensanche. En caso de que no plantee problemas con el futuro documento es partidario de concederla.
El asunto se planteó ayer en la reunión de la comisión de Edificios a Conservar, a donde han llegado ocho solicitudes desde que paralizó la concesión de licencias. Según Caballero, «es necesario conjugar la protección del patrimonio con proyectos de rehabilitación que contribuirán a su mantenimiento».