Medio centenar de vecinos de Redondela y Vigo cortaron ayer la Nacional 555 en Vilar de Infesta. El motivo del corte, que apenas duró diez minutos y que no produjo retenciones de importancia, fue protestar contra la ocupación de las fincas para ampliar el vial de la frontera entre Vigo y Redondela.
Las máquinas tenían previsto presentarse ayer a las nueve y media de la mañana para empezar a derribar uno de los muros de una de las fincas, concretamente -según los vecinos- la del concejal de Vías y Obras de Redondela. Sin embargo, las excavadoras no aparecieron a la hora prevista. A pesar de todo, los vecinos realizaron un corte de la carretera similar a otros que han protagonizado en las dos últimas semanas.
Los habitantes de este barrio, llamado Millaradas, se quejan de que el Concello les prometió apoyo y no lo han tenido. «Nos han faltado al respeto», dicen.
El proyecto
El Ministerio de Fomento va a ensanchar la actual Nacional 555 convirtiéndola en una vía de cuatro carriles. Las obras durarán siete meses y van a realizarse entre los puntos kilométricos 5,1 y 6,7. El presupuesto de ejecución, a cargo de la constructora Arias Hermanos, es de 1.630.000 euros. Los dos carriles actuales se convertirán en cuatro por lo que desaparecerán los aparcamientos y se expropiarán terrenos a unos 150 propietarios de naves industriales y de fincas particulares. El Gobierno central mantendrá la calzada actual, separada, mediante setos, de sendas vías de servicio para las naves industriales. En total la actuación supondría ensanchar la calzada actual hasta 22 metros, lo que en la práctica significa la eliminación de todas las plazas de aparcamiento que están situadas delante de la farmacia, del estanco, de los bares y de las industrias y almacenes. Los vecinos, por el contrario piden que las obras se limiten a aceras anchas con aparcamientos suficientes.