Los impuestos municipales subirán el próximo año un 2,4% de acuerdo con el IPC, según acordaron ayer los dos grupos del gobierno municipal, PSOE y BNG, mientras que la oposición del PP se abstuvo.
La concejala de Economía, Raquel Díaz, destacó el carácter social de las modificaciones, las primeras de un período de cuatro años que seguirá la misma tendencia. En el caso de algunas ordenanzas fiscales, los cambios en las tasas se completarán con bonificaciones de forma que permitan extender los beneficios sociales al mayor porcentaje posible de ciudadanos, sobre todo, a los colectivos menos favorecidos. Díaz incidió en la reducción real de la presión fiscal de tasas que se mantienen constantes como las licencias de actividades, cementerios y matriculación en las escuelas municipales de teatro y música. María Méndez apoyó las ordenanzas por considerarlas una apuesta clara por el bienestar social y la mejora de la calidad de vida de los más desfavorecidos, lo que responde a los principios de equidad de la política tributaria del BNG.
Para Javier Guerra, del PP, las medidas son poco ambiciosas y acusó al gobierno de copiar el programa de Hacienda de su partido. De estar los suyos al frente del Concello hubieran reducido el impuesto de matriculación de vehículos ecológicos, bonificarían obras con instalación de energía solar y a aquellos ciudadanos que domiciliasen los recibos más importantes de los impuestos municipales.