Los armadores gallegos con intereses en aguas de la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste (NAFO) han criticado la decisión del Ministerio de Agricultura y Pesca de cerrar «de forma preventiva» el citado caladero situado frente a las costas de Canadá, sin saber «a ciencia cierta» si la flota nacional había alcanzado el cupo máximo de fletán negro que tiene asignado como miembro de esa organización pesquera multilateral. El Gobierno de España dio orden a la flota congeladora de regresar en tanto que sus datos de capturas indicaban que las naves de pesca estaban a punto de alcanzar el tope establecido para esta campaña, teniendo en cuenta las descargas realizadas y el total de las bodegas de los buques que aún seguían faenando en aguas bajo la protección de NAFO.
Sin embargo, según fuentes de los empresarios, esta medida no se corresponde con la realidad, porque podrían haber quedado sin pescar en torno a unas mil toneladas. En todo caso, opinan los armadores, las autoridades pesqueras españolas deberían haber esperado al recuento de los datos para saber si la flota tenía la obligación de abandonar la pesquería, o si existía aún un margen para permanecer más tiempo en la zona. Los armadores sostienen que en el caso de que se compruebe oficlamente de que es así, ese cupo de capturas se habrá perdido, en tanto que ningún buque haría de nuevo, por ser inviable económicamente, el viaje hasta las costas canadienses para recuperar una pequeña parte de las capturas.
La decisión ministerial se ha tomado coincidiendo con el inicio hoy mismo en Lisboa de las reuniones del comité de pesquerías de la organización internacional, que se prolongarán hasta el día 28 y en la que se prevé que se fijen los cupos máximos para el año 2008. En este sentido, también parece que existirá una cierta controversia entre los armadores y las recomendaciones de los científicos sobre las reservas de fletán, puesto que los estudios biológicos recomiendan una rebaja del 15% sobre las cuotas actuales, una cifra que los armadores desestiman por considerar que no está suficientemente probado y que, incluso, la situación del caladero «es buena y mejor que hace dos años». La flota de la UE en su conjunto dispone en este momento de un cupo de 16.000 toneladas, tras una paulatina recortes iniciados en el año 2004 como consecuencia de la plaicación del plan de recuperación del fletán, que se prolongará otros díez años.