El BNG plantea dar uso turístico a la batería militar de Silleiro

VIGO

La diputada del BNG, Olaia Fernández Davila, ha presentado una pregunta en la mesa del Congreso de los Diputados interesándose por el futuro de la antigua batería militar abandonada de Cabo Silleiro.

Los terrenos ocupan una extensión de 73.000 metros y existe una asociación de afectados que reclama que reviertan sobre los herederos de los antiguos propietarios y, al mismo tiempo, los nacionalistas quieren dotar a este espacio de un uso público.

Olaia Fernández ha planteado al Gobierno central sobre las previsiones del Ministerio de Defensa en esta zona. Pregunta si contempla traspasar dichas instalaciones al Concello o a la Xunta, si los va a devolver a sus legítimos propietarios, si es justa la devolución y qué usos se pueden autorizar en el futuro.

La parlamentaria señaló que esta superficie de monte debería de ser revertida a sus antiguos propietarios o herederos, bien en forma de devolución de los terrenos, o mediante el pago de indemnizaciones.

Extensión

Son más de 300.000 mil metros cuadrados los que se encuentran afectados por la estructura defensiva, que hoy en día suponen un terreno que no se utiliza para nada, y que tampoco se conserva, por lo que está lleno de tojos y maleza que suponen un riesgo de incendios.

El arqueólogo Xosé Vilar y miembros del BNG realizaron ayer con la diputada nacionalista una visita a este entorno que se encuentra en un total estado de abandono. El portavoz local, Roberto Valverde, apostó dar un uso turístico a las instalaciones, aprovechando su estratégica posición en Cabo Silleiro, en uno de los lugares de mayor belleza paisajística de toda la comarca. La antigua fortaleza se abre al océano sobre el faro de Cabo Silleiro y, bien podría ser utilizado en el futuro para albergar una residencia, un restaurante o cualquier uso que suponga ampliar la oferta de ocio y de lugares de interés del municipio.

La anterior coalición PSOE-BNG intentó en el año 2004 comprar estos terrenos al Ministerio de Defensa por una cantidad irrisoria, pero lo impidió el pleno en el que el PP tenía la mayoría, algo que, para Roberto Valverde, fue una oportunidad perdida.