El coste medio de una primera comunión ronda los 2.200 euros

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Los gallegos siguen la tónica española reajustando un poco el precio

08 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La crisis no puede con las comuniones, a pesar de que en Galicia -según un estudio de la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI)-, el coste medio de estas celebraciones ronda los 2.200 euros. Sin embargo, preguntadas diferentes empresas relacionadas con la fiesta, todos coinciden en señalar que el número de eventos se mantiene estable año tras año, y en general solo se ha notado un ligero reajuste económico, especialmente en capítulos como el de la ropa y los accesorios.

Por ejemplo, en la tienda de moda de novias y comuniones Blanquita, en A Coruña, se asegura que el precio mínimo de un vestido es de 250 euros y lo normal es gastarse entre esta cantidad y los 300 euros; para el responsable de la tienda, donde hay más control del gasto es en los complementos. Lo mismo piensan en El Corte Inglés. Según explican desde los grandes almacenes, el precio medio de los vestidos de niña está en 380 euros, aunque esta temporada el que más se ha vendido es uno de 290 de organza, dejando para casos muy concreto propuestas de 600 o 700 euros (los hay incluso de más de 1.000 euros, firmados por diseñadores españoles como Hannibal Laguna o Montesinos). Los niños, sin duda, lo tienen más fácil: el traje más vendido es el clásico de marinero de 205 euros, al que no hay que sumar accesorios como tocados del pelo, ropa interior más escogida o zapatos especiales, gastos que, según explican desde El Corte Inglés «se lo piensan más».

Pero está claro que si hay algo que dispara el precio de una comunión es la comida. Tradicionalmente era una cita íntima en la casa familiar, pero desde hace años se celebra en restaurantes y en algunos casos se convierten en auténticas bodas. Lo que más preocupa a los padres es que los niños disfruten de su día. Lo dicen los responsables de Rivel Animación, una empresa de Vigo que organiza fiestas por toda Galicia; según su responsable, este año está siendo mejor que el 2010, y aunque las familias ajustan el precio quieren un recuerdo imborrable para sus vástagos.

El responsable de uno de los restaurantes con más éxito de la comunidad en este tipo de eventos, Chicolino (en Abanqueiro, Boiro), cree que a los gallegos les cuesta mucho ahorrar en comida: «É certo que hai xente que pide o menú máis barato, pero moita xente aínda elixe os caros», dice Arturo Fajardo. Y estos son altos, de 120 euros por persona. Fajardo apunta que una de las claves del éxito de su fórmula es que combina una comida a la gallega -abundante y de calidad- con atracciones pensadas para los pequeños, que pone el propio restaurante: «Ofrecemos hinchables y animación, maquillaje, y este año pondremos un hinchable con agua. Además, los niños tienen una merienda buffet a base de chocolate con churros que les encanta».

Y es que si algo está claro es que las familias se esfuerzan para que los niños disfruten, y mucho, este día. Por ejemplo, los regalos. Lejos de aquel reloj o de la pluma estilográfica que se guardaba en un cajón hasta la edad adulta, hoy los niños reciben sobre todo productos informáticos, para lo que muchos invitados se unen. En otras comunidades se estila más la lista de comunión, pero en Galicia es menos habitual. Si el regalo es personal, se busca algo «barato, que luzca, que aparente, y que sin gastar mucho quede bien», dicen desde El Corte Inglés. Lo normal, entre 60 y 100 por familia, dependiendo de cuántos van a la fiesta.

La situación de Galicia no dista de otras partes de España, aunque según la FUCI una comunión en Madrid supera -de media- los 3.000 euros frente a los 1.600 que puede costar en Tenerife. La organización de consumidores apunta que este año bajó solo un 1% el gasto familiar en comuniones: los niños son lo primero.