La Xunta lanza un plan en toda Galicia para instruir a este colectivo, formado en un 85% por mujeres
04 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Mover a un familiar postrado en una cama, tratar una úlcera, evitar las caídas, ayudar en la rehabilitación, administrar fármacos y, sobre todo, gestionar el estrés emocional son situaciones difíciles a las que cada día se enfrentan casi 20.000 gallegos que cuidan a familiares dependientes. Un colectivo, con grandes carencias formativas para afrontar estos retos, que irá en aumento por el vertiginoso envejecimiento poblacional y que está compuesto -en un 85%- por mujeres de entre 40 y 65 años. Para atender esta demanda social la Xunta ha lanzado un manual básico de formación de cuidador no profesional, que ha contado con la colaboración de médicos y psicólogos, y que constituye la herramienta básica de un amplio programa de cursos formativos que se celebrarán por toda Galicia a partir del día 27 (dirigidos a 1.300 cuidadores).
Beatriz Mato, conselleira de Traballo, recordó ayer que el Gobierno gallego ha invertido 4,5 millones en formación de dependencia y que el nuevo programa de cursos no solo busca mejorar la calidad de los cuidados sino mejorar la formación y las posibilidades de inserción laboral de este colectivo, dominado en su mayoría por mujeres en edad de trabajar. «A atención social estase a converter nun importante nicho de mercado neste século», advirtió ayer la conselleira. Algunos de los datos hechos públicos ayer muestran la necesidad de avanzar en las aptitudes de los cuidadores del hogar no profesionales: entre el 35 y el 50% de los dependientes no cumple adecuadamente el tratamiento farmacológico que tiene prescrito.