Más de 150.000 personas se echaron a la calle para contemplar la explosión de luz

La Voz

SOCIEDAD

Fueron pocos, muy pocos, los que tuvieron la oportunidad única de agenciarse un espacio en la plaza do Obradoiro para contemplar el espectáculo pirotécnico. La gran mayoría de compostelanos y turistas buscaron ubicaciones alternativas para disfrutar del espectáculo. Las previsones apuntaban a 150.000 espectadores.

Entre los lugares más concurridos se encontraban, como viene siendo habitual, la Alameda, el parque de San Domingos de Bonaval -que abre especialmente sus puertas para esta ocasión-, el Monte de Deus en el barrio de Vite (donde, en los días soleados, es posible divisar hasta el concello de A Estrada) y el monte Pedroso.

Otros se agolparon en la zona de Galeras, estos días tomada por las obras, mientras que los más afortunados pudieron disfrutar de los fuegos de artificio desde sus propias casas. No en vano, la ley prohíbe construir edificios más altos que las torres de la catedral, que se divisan desde toda la ciudad.