El alcance de la plaga está por determinar. Técnicos de la Xunta y la Confederación Hidrográfica siguen revisando casos sospechosos desde que en el verano pasado se declaró oficialmente, al ser identificado el hongo en las riberas del Avia, donde la organización ecologista Coto do Frade alertó del decaimiento en varios kilómetros de alisedas. En febrero último elaboró un informe y denunció ante la Unión Europea el proceso de degradación del sistema ripario y el lamentable estado ecológico de las aguas continentales.
A Galicia llegó meses atrás el experto mundial en Phytophthora, Thomas Jung, alemán que recogió muestras en los alrededores de Lugo, pues el parque Miño, riberas del Rato y bosques protegidos como Reserva de la Biosfera se encuentran afectados en muchos kilómetros. Jung señala en sus investigaciones que patógenos invasores como la Phytophthora alni se ven favorecidos por el aumento de factores climáticos extremos, y avanzan a través del suelo. Especies autóctonas, como los alisos, son muy sensibles al hongo oriental que pudo llegar desde Centroeuropa, Gran Bretaña o Estados Unidos. Es necesario ver cuáles son resistentes. En Alemania apenas hallaron mejor solución que talar bosques cada 15 o 20 años para regenerarlos.
Está el dramático referente de otra Phytophthora , la que desde el siglo XVIII provocó la tinta del castaño y más recientemente el chancro, matando todos los soutos del litoral. O las secas de encinas en el sur peninsular.