La californiana Nadya Suliman tuvo octillizos en un solo embarazo cuando ya era madre de otros seis hijos
07 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Consejo Médico de California acusó de negligencia a Michael Kamrava, el doctor responsable del tratamiento de fertilidad de la mujer que dio a luz hace un año a octillizos. Las autoridades consideran que el doctor implantó excesivos embriones y no sometió a la madre a una evaluación mental, según informaron ayer los medios locales. Kamrava podría perder su licencia si las acusaciones resultan probadas.
El comité evaluador de las prácticas médicas en ese estado de EE.?UU. concluyó en un informe de trece páginas redactado el pasado diciembre que Michael Kamrava había actuado imprudentemente en la atención que prestó a Nadya Suleman, y que permitió que esta mujer se quedase embarazada de ocho niños cuando ya era madre de otros seis.
Contra la opinión general
En el documento se señaló que Kamrava, en contra de las directrices sanitarias -y la opinión general de los facultativos-, puso demasiados embriones en Suleman en media docena de ocasiones hasta el punto de que los miembros del organismo californiano afirmaron que en julio del 2008 el médico transfirió un número de embriones que «superan cualquier proceder razonable de cualquier doctor».
Asimismo, el informe criticó la práctica de Kamrava porque durante once años de tratamiento no requirió a Suleman una evaluación sobre su estado de salud mental y la ayudó repetidamente a crear embriones nuevos a pesar de que ya tenía algunos congelados.
Polémico éxito clínico
El resultado del tratamiento fue que Suleman dio a luz octillizos en enero del pasado año, un parto que se convirtió en un fenómeno social en EE.?UU. por el éxito clínico, pero también abrió un debate sobre la ética de la reproducción asistida.
Suleman, por entonces madre de seis niños por fecundación in vitro y en una delicada situación económica, pasó a ser una estrella mediática que tuvo incluso su propio programa de televisión.
El abogado de Kamrava defendió a su cliente ante las acusaciones del Consejo Médico de California e indicó que las directrices aludidas por ese organismo no tienen carácter de ley y que el médico se dedicó simplemente a cumplir con las demandas de su paciente.
De hecho, el caso de Nadya Suleman puso de manifiesto las voces discordantes que en Estados Unidos piden una regulación más restrictiva en las prácticas de fecundación in vitro, para evitar situaciones semejantes. En el país es fácil encontrar clínicas de fertilidad que admiten implantar más de cinco embriones.